La Alquería, tierra de moros y cristianos en Adra

La Alquería, tierra de moros y cristianos en Adra

M. T.ADRA

Moros y cristianos han vuelto a verse las caras en la barriada más antigua de Adra. Una recreación histórica que La Alquería ha convertido en tradición coincidiendo con la celebración de sus fiestas patronales en honor a la Virgen de las Angustias. Con el río Adra como telón de fondo, más de 50 vecinos participan en esta puesta en escena con la que se pone el broche de oro a cuatro días de actividad casi ininterrumpida.

La Alquería ha presumido este año de una programación cultural y de ocio sin precedentes, más propia de una localidad mediana que de una pedanía de poco menos de 300 habitantes. Niños y mayores han disfrutado a partes iguales de los toboganes de agua, del toro mecánico o del tren turístico, que «no ha parado de dar vueltas». «Es la primera vez que se programan actividades de este tipo, todas han sido gratuitas, y la respuesta ha sido muy positiva», reconocen los mayordomos que se han encargado de la organización de estas fiestas. En cuanto al tren, «todo un acierto». Ubicada a cuatro kilómetros de Adra, La Alquería ha acercado sus fiestas a los abderitanos a través de un tren turístico. Conseguir todos los permisos no ha sido fácil, pero «ha merecido la pena». Los vecinos, por otra parte, han bailado este año al son de Los Inhumanos y han cantado copla al ritmo de Macarena Soto.

Las actividades más innovadoras han complementado las citas ya clásicas como la feria del mediodía, las carreras de cintas o los juegos tradicionales. Aunque se mantiene casi intacta, la representación de as batallas entre moros y cristianos ha añadido este año unos bailes árabes que han sumado vistosidad a la representación teatral.

Por su parte, la Virgen de las Angustias ha salido en procesión por las calles de la barriada abderitana arropada por sus vecinos. El desfile procesional tuvo lugar ayer.

Implicación vecinal

Las fiestas de La Alquería son unas fiestas familiares. Aunque los mayordomos cuentan con el respaldo del Ayuntamiento de Adra en cada una de las citas programadas, son los propios vecinos los que se movilizan durante todo el año para organizar actividades, rifas y distintos actos. Recopilan, así, los fondos necesarios para poder ofertar una programación variada y gratuita. Tras el esfuerzo realizado, el balance es positivo. «Todos los vecinos en general nos han ayudado mucho. Han colaborado cuando hemos ido de casa en casa vendiendo lotería, repartiendo nuestro libro de las fiestas o pidiendo donativos», apuntan los mayordomos. Una responsabilidad compartida que el próximo año caerá en otras manos para seguir manteniendo en el tiempo las tradiciones de una barriada de raíces alpujarreñas.

Temas

Adra

Fotos

Vídeos