Carmen B. López: "El técnico de electricidad, con todos mis respetos, no puede dar clases de zumba"

El pliego de condiciones para gestionar la Piscina Cubierta de Adra, aprobado en el último pleno, divide a la corporación municipal

MARÍA TORRESADRA

El debate plenario fue intenso, pero finalmente el equipo de gobierno del PP logró sacar adelante el pliego de condiciones para gestionar la Piscina Municipal Cubierta de Adra. Lo consiguió gracias al apoyo del único concejal de Ciudadanos y a la ausencia de un edil del Grupo Socialista. Sea como fuere, el documento es ya oficial y supone un paso más en el proceso de transición iniciado para rescindir el contrato con la empresa actual y mejorar las instalaciones deportivas. El tiempo apremia. El procedimiento debe estar resuelto definitivamente a principios de diciembre.

Según establece el pliego de cláusulas administrativas para la contratación del servicio, la empresa se encargará de la gestión, organización, coordinación y desarrollo de las actividades en la Piscina Cubierta. También de la sala de actividades dirigidas y fitness así como del mantenimiento integral de las instalaciones. Debe acreditar su experiencia en el sector así como su solvencia económica. Con un presupuesto anual de 300.000 euros, el plazo de ejecución del servicio es de dos años, un periodo prorrogable por el mismo periodo en caso de existir acuerdo entre las partes.

Tras su publicación formal y las alegaciones oportunas, las empresas que estén interesadas podrán presentar sus propuestas. Actualmente la Piscina Cubierta dispone de 500 abonados y una docena de empleados en plantilla.

La postura de la oposición

A pesar de la demora en el tiempo del proceso y de la necesidad de agilizarlo, el principal grupo de la oposición volvió a pedir que el punto se dejase sobre la mesa. Para la portavoz socialista, Teresa Piqueras, lo más acertado es conceder prioridad a las empresas y clubes deportivos de Adra y, a su juicio, el pliego de condiciones que el pasado miércoles se llevó a pleno excluye de facto las opciones del Club de Natación Ciudad de Adra. Piqueras pidió dar una «repensada» al pliego para «reorientar» las condiciones y «abrir las puertas a un club de Adra sin ánimo de lucro». «Abrir la licitación a empresas de fuera es un error», aseguró. En su lugar, aboga por confeccionar un convenio y convocar un pleno extraordinario para tratarlo.

En esta misma línea se manifestó Plataforma Ciudadana Abderitana. Su portavoz, Francis F. Guardia, insistió en añadir a los plieglos una posible mejora salarial de los empleados actuales. Pidió, también sin éxito, dejar el punto sobre la mesa y abordar la «municipalización al cien por cien» de la piscina. Coincide con la que fuera su compañera de filas, Esther Gómez. La edil no adscrita puso de manifiesto el ahorro registrado en el Ayuntamiento de Adra tras el rescate de algunos servicios como el de la recogida de basura.

Por el contrario, C’s dijo ‘sí’ al pliego de condiciones trasladado a pleno. «O actuamos rápido o nos podemos encontrar la piscina cerrada», dijo Pedro Peña, único edil de la formación naranja en el pleno de la corporación municipal. Peña apela a los «intereses generales del municipio». «No se lo podemos dar gratis», dijo en alusión al club de natación. «Tendrán que concurrir en unas condiciones leales», añadió.

La versión del gobierno

En un alegato a favor de un servicio, que se privatizó en sus inicios y que fue «altamente beneficioso para Adra», el equipo de gobierno defendió un pliego de condiciones que ha sido debatido previamente por los cuatro grupos políticos y que además, ha recogido las propuestas planteadas. Carmen Belén López, como portavoz municipal, fue la encargada de contestar a todos los interrogantes planteados por la oposición. «No se puede enmascarar con un convenio una relación contractual», dijo en alusión al Club de Natación Ciudad de Adra. Además, matizó que el Ayuntamiento no puede hacer contrataciones de personal para asumir al cien por cien la gestión de la piscina, ni absorber a la plantilla actual, ni tampoco atribuir esta función a empleados municipales. «El técnico de electricidad, con todos mis respetos, no puede dar clases de zumba». En cuanto a dejar el punto sobre la mesa, López Zapata fue taxativa: «El plazo acaba el 7 de octubre y necesitamos esa prórroga de dos meses para terminar el procedimiento en diciembre». «Hay en juego más de 500 abonados y 12 trabajadores», dijo para pedir a la oposición su voto favorable.

No lo consiguió. PSOE, Plataforma y Esther Gómez votaron en contra del pliego. PP y Ciudadanos, a favor. Un empate técnico a 10, motivado por la ausencia de un edil socialista, que el alcalde deshizo. El punto salió adelante.

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