Consumir pescado de la lonja de Adra previene el anisakis

Consumir pescado de la lonja de Adra previene el anisakis

El sector, preocupado por la alarma social que genera esta lombriz, apunta que «el 95 por ciento de los casos» se da en capturas procedentes del Atlántico

MARÍA TORRES ADRA

. El sector pesquero de Adra saca pecho ante la alarma social que genera el anisakis. La lonja de Adra ha registrado la presencia de esta lombriz en muy contadas ocasiones y su impacto es «mínimo». Desde la Asociación de Productores Pesqueros se pone el foco de atención en las capturas que proceden del Atlántico, donde se concentra «el 95 por ciento de los casos,» y reivindican el consumo de pescado fresco de Adra como «garantía de calidad».

Los datos se pusieron ayer sobre la mesa en una jornada informativa sobre el anisakis y la enfermedad que genera, la anisakiasis. Tal y como establece la legislación vigente, en la lonja de Adra se realiza diariamente un muestreo al respecto. «De cada especie se examina una unidad cada día y es muy, muy, muy raro encontrarlo y, si se encuentra, es en especies migratorias», dijo al respecto José Nadal, responsable de la Asociación de Productores Pesqueros de Adra, que reconoce la peligrosidad y su escasa incidencia en la costa del Poniente almeriense. Por el contrario, sí son frecuentes en el norte donde la actividad industrial provoca el vertido de miles de toneladas de vísceras al mar, principal foco de contaminación, una práctica que no se lleva a cabo en la pesca artesanal.

Desde la Asociación de Productores Pesqueros de Adra se pide prestar atención al etiquetado del pescado, asegurándose que procede del mar de Alborán. «El 70 por ciento del pescado que se produce en Andalucía procede del norte de España o de países extranjeros», lamentó Nadal. «Consumir pescado de Adra es una garantía para evitar el anisakis y no es justo que paguemos los tiestos rotos de otros», denunció. Una denuncia avalada por los presentes. «Se ha creado una alarma social tan grande que la gente no quiere comer pescado», manifestó espontáneamente un participante.

Recomendaciones

Alrededor de una treintena de personas se dieron cita ayer en el Centro de Interpretación de la Pesca para conocer cómo combatir el anisakis y dónde se encuentra. La mayoría, pescadores de la localidad o personas dedicadas a su comercialización a través de pescaderías y restaurantes. Organizada por el Grupo de Acción Local del Sector Pesquero del Poniente Almeriense, la iniciativa contó con el respaldo del Ayuntamiento de Adra, y de su alcalde, Manuel Cortés.

La charla corrió a cargo del veterinario almeriense Antonio Garrido. Tres décadas de estudio avalan sus conclusiones sobre una lombriz que principalmente se encuentra en la merluza y en los boquerones. En este último caso resulta más preocupante por su consumo crudo en vinagre, marinado o escabechado. Siempre que se consuma crudo, hay que congelarlo «entre tres y cinco horas» a 20 grados bajo cero, según recordó. El sector de la restauración que lo sirva crudo está obligado a congelarlo durante 24 horas por ley.

Garrido aconseja prestar atención a la procedencia del pescado y comprarlo fresco del día para evitar romper la cadena de frío. «Cuando la frescura es la correcta y la procedencia cercana, al anisaki no le da tiempo a prosperar de la lonja a la pescadería y no es dañino», reconoce. Además, recomienda retirar las vísceras y lavarlo para eliminar todas las larvas. Por último, sugiere demorar el tratamiento térmico cuando se cocina a la plancha, «asegurando más de 65 grados en el centro de la pieza para que la lombriz muera».

Garrido quiso poner ayer el acento ante el sector pesquero en no tirar las vísceras al mar ni alterar el etiquetado de las capturas. Insistió, además, en la obligación de no comercializar pescado con anisakis.

Población alérgica

Alrededor del 40 por ciento de la población es alérgica al anisakis, según los últimos estudios desglosados ayer por el médico veterinario Antonio Garrido. Las secuelas de la lombriz en este sector de la población son fiebres altas, problemas digestivos, lesiones cutáneas, entre otras. «Es la sustancia alimenticia que más alergias provoca en el mundo», advirtió durante su intervención.

La presencia en Almería de este parásito se remonta a los años 90. Entonces poco o nada se sabía sobre la enfermedad, lo que motivó a Garrido a profundizar en este asunto. Presente en los mamíferos marinos, llega hasta el ser humano a través del pescado que se consume. Basta desecarlo, cocerlo o congelarlo «entre tres y cinco horas» para eliminarlo. Sin embargo, puede sobrevivir sumergido en agua, aceite, vinagre y sal varias semanas. Este gusano resulta especialmente peligroso en el boquerón, por ser un pescado que habitualmente se consume crudo. También lo es cuando trasciende de las vísceras y se encuentra incrustado en la masa muscular. Desde 2006, una ley obliga a bares y restaurantes a congelarlo durante 24 horas.

Temas

Adra, Pesca

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos