La «corruptela» enturbia la última sesión plenaria del año

La «corruptela» enturbia la última sesión plenaria del año

Populares y socialistas intercambian reproches en el Pleno celebrado ayer en el Ayuntamiento

MARÍA TORRESADRA

Según el Diccionario de la Real Academia Española, corruptela es sinónimo de corrupción o de «mala costumbre o abuso, especialmente los introducidos contra la ley». Es lo que, a juicio del PSOE, prima en la gestión del PP al frente del Ayuntamiento de Adra. «Ha tenido la oportunidad de abrir los cajones y sacar la corruptela de estos años, pero no lo ha hecho», reprochó su portavoz, Teresa Piqueras, a la edil Esther Gómez. La sentencia encendió la mecha entre populares y socialistas en la última sesión plenaria del año.

«En este ayuntamiento ni hay corruptelas ni facturas en los cajones y las cuentas están claras. Tenga cuidado con sus palabras, señora Piqueras, porque tendrá que demostrarlas», le respondió con rotundidad el alcalde, Manuel Cortés. «No le permito estas acusaciones», añadió. Gómez también intervino por alusiones: «Usted sólo fomenta la polémica y la pelea y no gobierna por su ineptitud, no por culpa de esta concejala». Piqueras, sin embargo, se ratificó en lo dicho: «Hay corruptela política porque yo lo he comprobado». «Denúncieme», apeló al primer edil. Fue entonces cuando Cortés, que matizó que cada tres meses se entrega a la oposición la contabilidad municipal y una vez al año las cuentas son fiscalizadas por la Junta de Andalucía, animó a Piqueras a trabajar: «Lleva dos años y medio ahí sentada y no propone nada. Trabaje por el pueblo de Adra y no tanto por el sillón». Sus palabras chocaron de bruces contra el concejal del PSOE Francisco J. López que, saltándose el turno de palabra en varias ocasiones, ‘recordó’ al alcalde que los socialistas han presentado más de 200 propuestas en esta legislatura. A pesar de la tensión del momento, la Policía Local no tuvo que intervenir.

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