El hotel Mirador de Adra, en el punto de mira

El hotel Mirador de Adra, en el punto de mira
  • Tiene cuatro estrellas y alrededor de sesenta habitaciones. Está ubicado a pie de playa y, a día de hoy, es el único hotel de la localidad. Cerró sus puertas hace más de tres años y con su cierre se truncó para muchos el despegue turístico al que aspiraba la antigua Abdera. Desde entonces, los abderitanos son testigos directos de una decadencia evidente. Basta con echar un vistazo a su fachada para comprobar que el hotel Mirador, sumido en una absoluta bancarrota, mira para otro lado. Su futuro no pinta bien. Propiedad de la empresa Valma, actualmente permanece en concurso de acreedores con una deuda que supera los seis millones de euros. Una cifra difícil de asumir para cualquier inversor que desee hacer negocio en estas instalaciones en primera línea que, además, necesitarían necesariamente una rehabilitación ante una posible apertura. El hotel Mirador de Adra, que concluyó su actividad con la empresa Horizonte Verde -dejando proveedores sin pagar y empleados sin indemnizar- acumula una veintena de embargos. Uno de ellos, motivado por las tasas e impuestos que adeuda al Ayuntamiento por valor de más de 200.000 euros. La situación de abandono de este hotel supone, por otra parte, un «foco de infección» para los vecinos que residen en la parte del edificio que fue transformada en apartamentos. Sus propietarios tampoco pueden hacer uso de las instalaciones comunes como la piscina cuyo aspecto habla por sí solo del ocaso de esta infraestructura hotelera.

Propuestas La ausencia de un hotel en Adra preocupa y mucho a los abderitanos en general y al sector de la restauración en particular. Algunas formaciones políticas consideran que «poco o nada» se puede hacer desde el Ayuntamiento para motivar la reapertura de un negocio que está en manos privadas. El programa del Partido Popular apuesta por crear 800 plazas hoteleras gracias al desarrollo del Plan General de Ordenación Urbana, a la espera de su aprobación definitiva por parte de la Junta de Andalucía, pero no se contempla ninguna medida sobre el hotel Mirador. «Es evidente que un Ayuntamiento no puede construir hoteles, sino facilitar mediante herramientas, bonificaciones o creación de suelos específicos la llegada de este tipo de inversión», ha explicado Manuel Cortés, candidato a la alcaldía por el PP. El líder de Ciudadanos en Adra, Pedro Peña, tampoco considera factible la intervención del Consistorio. «Sólo podría dar facilidades, pero muchas, a posibles inversores. Reactivar algo que se ha hundido es más complicado que hacer uno nuevo», apostilla.

El PSOE de Adra, por el contrario, aboga por buscar inversores que lo gestionen o, en su defecto, incentivar su expropiación para responder a un «interés social». «Con este argumento sería más fácil expropiarlo, a través de la intervención de la Junta de Andalucía, y podría convertirse en una residencia de ancianos o en un centro para personas con discapacidad», apunta Teresa Piqueras, candidata socialista a la alcaldía.

Otras propuestas para recuperar el hotel parten del Grupo Independiente Abderitano. Su cabeza de lista, Antonio Fernández, propone «municipalizarlo» a través de una subasta y adjudicar su gestión por concurso público a una empresa «solvente». «Después de ceder su explotación gratuita, el hotel debe retornar al propio Ayuntamiento en perfectas condiciones para gestionarlo», apuntan desde esta formación política.

La Plataforma Ciudadana Abderitana también considera que el Ayuntamiento debe propiciar un acuerdo para su «apertura inmediata». Aboga por invertir capital público, si es necesario, y adjudicar su gestión a una empresa que esté interesada. Mientras tanto, propone habilitar un camping para caravanas y ciclistas que esté gestionado por una empresa de Adra «o una cooperativa de trabajadores» para responder ante los turistas que elijan Adra como destino vacacional. Ganemos, por último, también pide la implicación del Ayuntamiento. «Es una vergüenza que un municipio como Adra, con 25.000 habitantes, no tenga un hotel en el que alojarse y mantenga cerrada esta infraestructura con una ubicación excepcional», añade su candidato a la alcaldía, Antonio Morales.

En cualquier caso, todas las formaciones políticas reconocen la complejidad de un asunto que daña la imagen de un municipio costero con suficiente potencial para hacer del turismo un motor económico consolidado.