La plantilla de la Piscina Cubierta dice 'no' al cierre de la instalación

La plantilla de la Piscina Cubierta dice 'no' al cierre de la instalación

Sugiere que la reforma prevista para los meses de julio y agosto se realice «por fases» e inicia una recogida de firmas para pedir apoyo a los 550 abonados

MARÍA TORRES ADRA

El personal de la Piscina Cubierta de Adra no quiere que la instalación cierre por reformas durante los meses de «julio y agosto». Es el plazo anunciado por el Ayuntamiento para mejorar un edificio que pide a gritos un lavado de cara. En su lugar, apuesta por una actuación «por fases» que permita compaginar el ritmo de las obras con la actividad del servicio. Ante la negativa del Consistorio y como medida de presión, los trabajadores han iniciado una recogida de firmas en busca del aval de los vecinos.

Según consta en el documento, que comenzó ayer a circular y ya cuenta con decenas de firmas, el objetivo de esta iniciativa es solicitar la reparación de la piscina «pero por zonas», «cerrando sólo las que estén en obras en ese momento». «Bajo ningún concepto que se cierre por completo debido al grave perjuicio para la ciudadanía y la propia instalación», apunta. Los empleados de la Piscina Cubierta de Adra, de titularidad municipal, advierten que su cierre supondría una fuga de abonados inevitable. Además, temen que las obras se demoren en el tiempo más de lo establecido por su coincidencia con los meses de verano.

Sin embargo, para el Ayuntamiento de Adra la reforma por fases no es viable y, según ha comunicado al personal de la piscina, existe un informe de riesgos laborales que obliga a cerrar la instalación durante las reformas correspondientes. Se trata de trabajos de albañilería, pintura, fontanería y carpintería. También se actuará en equipamiento básico, como maquinaria de funcionamiento de la propia piscina y zona fitness. Con un presupuesto de 150.000 euros, el fin del equipo de gobierno es renovar el aspecto de la instalación. El Consistorio ultima actualmente el pliego de condiciones, que aún debe pasar por Pleno para su aprobación definitiva. Pasado el periodo de alegaciones correspondiente, las obras previstas para este verano podrían arrancar.

Un ejercicio de reflexión

El cierre de la Piscina Cubierta de Adra salpica directamente a sus 550 abonados y pone en tela de juicio su futuro, según los empleados de la instalación. El cese de la actividad supone interrumpir los tratamientos de rehabilitación que se ofrecen, el ejercicio físico que de forma regular realizan decenas de abonados y el entrenamiento de los 60 niños que conforman el Club de Natación Ciudad de Adra. Por primera vez desde que abriera sus puertas, la Piscina Cubierta no ofertará su tradicional Campus de Verano. La plantilla apela a la «reflexión», al margen de colores políticos, para que prime el bienestar de los abderitanos. «No queremos una reforma con fecha de cierre y no de apertura», han manifestado a través de las redes sociales

Incertidumbre

Por otra parte, el Ayuntamiento trabaja en un nuevo pliego para adjudicar la gestión. Tras la ausencia de empresas interesadas en un primer intento y el fracaso del procedimiento negociado, se está elaborando un nuevo documento más detallado y con una mayor cuantía económica. El tiempo sigue jugando en su contra. Liquidado el contrato con la empresas concesionaria y sin otra que ocupe su lugar, el futuro de la plantilla también sigue siendo incierto.

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