El 'pulmón cultural' de La Alquería

El 'pulmón cultural' de La Alquería

Acerobo acerca a sus vecinos a las nuevas tecnologías a través de las tradiciones

MARÍA TORRESADRA

En el número 32 de la calle Real de La Alquería, la barriada más antigua de Adra, la tradición y las nuevas tecnologías se intentan fundir en un solo concepto. Desde hace unos meses, cerca de 150 personas acuden regularmente al Centro de Acceso Público a Internet para intentan familiarizarse «con la vida moderna» a golpe de clic. Además, rodeados de acerobales, moreras y naranjos, recrean antiguas tradiciones como el 'desgranijo' de maíz, al son de viejos cantares que se resisten a caer en el olvido.

Rafael Jiménez es vecino de La Alquería y un usuario habitual del CAPI. Ajeno al mundo laboral, ya jubilado, hoy emplea su tiempo libre en buscar vídeos tutoriales en un canal on line para aprender a elaborar sillas de anea. «Al menos ya sé poner las letras y navegar», comenta aún sorprendido. Anteriormente también han recurrido a internet para reciclar botes de pintura y convertirlos en vistosos maceteros. Algunos se pueden ver decorando las callejuelas de esta pedanía de marcadas raíces alpujarreñas.

Rosario Fernández, dinamizadora del Centro de Acceso Público a Internet, está satisfecha con la labor que se está desarrollando para recortar eso que llaman 'brecha digital', un abismo que se acentúa especialmente en las personas de avanzada edad. «Empezamos en marzo y ya tenemos 142 inscritos. Se dividen en grupos de 12 e intentamos vincular las manualidades a las nuevas tecnologías para hacer las clases más atractivas», explica. También son muchos los que acuden a este centro gratuito para hacer sus 'papeleos' administrativos, ahora on line.

El CAPI de La Alquería pertenece a la Junta de Andalucía y actualmente es gestionado por la asociación Acerobo. Con una población que roza los 300 habitantes, la barriada con más historia de Adra, puerto y puerta de la Alpujarra, lucha también contra la despoblación ofreciendo nuevos servicios y nuevas oportunidades a sus vecinos.

Un vergel de historia

La misión de Acerobo en la barriada de La Alquería va más allá de lo meramente formativo. A lo largo de estos meses, en el mismo enclave del CAPI, la asociación abderitana ha organizado conciertos, talleres y distintas actividades. La programación sigue en marcha y continuará hasta final de año.

Acerobo, de forma paralela, también da forma a un huerto-jardín botánico con más de 300 plantas diferentes. Hay árboles frutales como limoneros, naranjos, ciruelos, higueras y perales, pero también otras especies más exóticas como madre selva o 'litchi'. «Cada planta lleva su ficha técnica con su nombre, de dónde procede, posibles usos y otras características», apunta José Antonio Pérez, responsable de Acerobo. Destacan especialmente la morera y el acerobo por su significado. «El acerobo es una planta autóctona de La Alquería que da nombre a nuestra asociación. Crecía en el río y en los bordes de las ramblas. El acerobal está protegido», explica. «La morera ya se cultivaba aquí en el siglo XVI para el cultivo de la seda», añade José Antonio, que también trabaja sobre un nuevo espacio expositivo que sirva de reclamo. La Alquería ha sido tradicionalmente un vergel de árboles frutales en casi toda su extensión. Este huerto es hoy un testimonio vivo de su pasado.

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