La Residencia de Adra sopla las velas

La Residencia de Adra sopla las velas

El centro abre sus puertas a familiares y antiguos empleados por su aniversario

MARÍA TORRESADRA

Encarna, Puri, Concha y Gracia fueron las primeras inquilinas de la Residencia de Mayores de Adra. El 26 de marzo de 2003 inauguraron con su llegada unas instalaciones que hoy disfrutan 37 personas. El centro se ha convertido en un hogar y la plantilla que está al frente, en una familia. Con motivo de la celebración de su décimo quinto aniversario, la residencia ha abierto sus puertas a familiares y antiguos empleados para compartir recuerdos, besos y sonrisas.

La del pasado lunes fue una jornada festiva para todos. Los usuarios arrancaron el día desayunando chocolate con churros, «que les encanta», y continuaron al son del coro infantil del colegio público Pedro de Mena de Adra. También disfrutaron de flamenco, el que les regaló Ramón Rivera a la guitarra y, al cante, Mercedes Cano, antigua empleada de la residencia. La directora del centro, María Luisa Berenguer, fue la encargada de inaugurar un acto en el que intervinieron empleados, usuarios y familiares. Asimismo, se resumió en imágenes la trayectoria de la residencia «con recuerdos de quienes han pasado por aquí». A la cita también asistió el primer director de las instalaciones, Diego López, actual gerente de la empresa Clece, responsable de su gestión. El alcalde de Adra, Manuel Cortés, y parte de su equipo de gobierno también estuvieron presentes entre los invitados a la fiesta de aniversario.

Trayectoria

Quince años de trabajo avalan la trayectoria de la Residencia de Mayores Ciudad de Adra, un centro que destaca por «la calidad humana y profesional» de las 25 personas que trabajan cada día en estas instalaciones. Es, además, un referente para la empresa que la gestiona y fue auditada de forma externa en octubre del año pasado para la renovación del certificado de calidad de Clece en toda España.

A sus 37 residentes se suman los 14 usuarios que integran la Unidad de Día. La mayoría tiene más de 65 años y, aunque presentan necesidades muy dispares, se persigue siempre el objetivo de mantener activos el cuerpo y la mente a través de la terapia y la fisioterapia.

María Luisa Berenguer lleva once años al frente de la dirección de la Residencia de Mayores Ciudad de Adra. A su juicio, a lo largo de estos quince años de vida el centro ha ganado en calidad, un hecho que atribuye principalmente a un incremento considerable de la plantilla, a la profesionalidad que manifiesta cada día en el trato con los mayores y a los servicios que se prestan. En este contexto, Berenguer destaca también papel que ocupan los familiares. «Para nosotros es fundamental conocer su opinión para ir mejorando día a día», ha subrayado. Su presencia en el centro es, además, una inyección de vida para los residentes. El centro permanece abierto todas las tardes para atender a los familiares. Salen de la residencia a dar un paseo, toman aire fresco en el jardín del centro o simplemente charlan. «Hay algunos familiares que vienen todos los días y eso es muy importante, tanto para los residentes como para nosotros», ha asegurado. Satisfecha con el trabajo realizado, Berenguer pone de relieve que la de Adra es una residencia «muy demandada» y reitera el compromiso de Clece para seguir trabajando en la misma línea.

Cumplidos los 15 años de vida, la Residencia de Adra sopla las velas para cumplir muchos más.

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