Berja recupera dos molinos históricos como símbolo de su pasado más glorioso

Berja recupera dos molinos históricos como símbolo de su pasado más glorioso

Finalizada la primera fase de rehabilitación del Molino del Perrillo, el Ayuntamiento adquiere el Del Chorreón para instalar el Museo de la Uva

MARÍA TORRESBERJA

Berja se resiste a dejar morir los vestigios de su pasado más glorioso. Mientras avanzan a buen ritmo las obras de rehabilitación en el Molino del Perrillo, el Ayuntamiento de Berja se ha hecho con la propiedad del Molino Del Chorreón. Dos símbolos históricos que ponen de relieve el carácter señorial y distinguido que la minería, primero, y la uva de mesa, después, lograron imprimir en esta localidad de la Alpujarra de Almería.

Financiada en tres anualidades, el Consistorio virgitano ha cerrado la operación de compra para transformar el Molino del Chorreón en el futuro Museo de la Uva de Berja. En uso hasta hace relativamente pocos años, la restauración del inmueble se centrará principalmente en renovar el techo, una gran cubierta de tejas aposentada sobre varios arcos de medio punto, y adaptarlo a su nuevo uso. La propiedad consta, por un lado, de una almazara que utilizaba el agua como fuerza motriz. Por otro, de un molino con un cubo escalonado de cinco metros y una pequeña sala de molienda. Data de mediados del siglo XVIII, según consta en el Catastro de Ensenada. El valor histórico del Molino Del Chorreón es significativo, tal y como ha constatado el Centro Virgitano de Estudios Históricos. «Los edificios son de un alto valor histórico y etnográfico por ser uno de los mejor conservados de su época», corrobora la entidad en un informe emitido al respecto. «Su morfología los hace idóneos para ser utilizados con fines culturales y museísticos, por sus grandes dimensiones y por su ubicación», se añade.

Homenaje a la uva

Ubicado en la calle Velázquez, el Del Chorreón servirá para albergar el futuro Museo de la Uva de Berja, un tributo al principal motor económico de los virgitanos hasta el primer tercio del siglo XX. Tras la decadencia de la minería, a finales del siglo XIX, Berja se aferró a la exportación de la uva de mesa como fuente de riqueza, una actividad que se mantuvo viva hasta la llegada de los primeros invernaderos.

Para nutrir de contenido este nuevo espacio expositivo, desde el Ayuntamiento se pide colaboración a los vecinos para que aporten material y documentación ligado a este sector. Un proceso que se demorará en el tiempo y que caminará de forma paralela a las obras de rehabilitación. La adquisición del inmueble, por su parte, ya está contemplada en los presupuestos municipales aprobados por el Ayuntamiento de Berja para este 2018, el primer paso del Museo de la Uva . La iniciativa, que lleva varios años estudiándose por parte del equipo de gobierno que preside Antonio Torres, alcalde de Berja, es un homenaje al pasado de la localidad, pero también una apuesta de futuro para conservar en el tiempo el edificio.

Una joya arquitectónica

Bajo esta misma premisa se iniciaron las obras de rehabilitación del Molino del Perrillo, un proceso complejo que avanza sin prisas, pero sin pausa. Edificada en 1865, es la casa señorial más importante de Berja, la «joya arquitectónica» de la ciudad. Según ha informado a IDEAL el Ayuntamiento, la primera fase de la actuación ha finalizado. La fachada del inmueble ha sido liberada de los andamios para ofrecer su mejor cara. Asegurada la estructura y la fachada en la calle del Agua, la segunda fase comenzará este mismo mes. En este caso, los trabajos se centran en adaptar el espacio para albergar la Biblioteca Municipal que, si todo se sucede sin contratiempos, estrenará instalaciones el próximo verano. La tercera fase y última aún está en proceso de adjudicación.

El Molino del Perrillo también será la sede del Centro Virgitano de Estudios Históricos y acogerá el Archivo Municipal. Una inyección de vida para este edificio singular enclavado en pleno casco antiguo de Berja.

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