El Cautivo de Berja recorre hoy su primera estación de penitencia tras ser restaurado

El Cautivo de Berja recorre hoy su primera estación de penitencia tras ser restaurado

La procesión de este Martes Santo destaca por el número de mantillas, alrededor de 40, que acompañan al Cristo y a la Virgen de las Mercedes

MARÍA TORRESBERJA

Las calles de Berja se tiñen hoy del color de la lila y del oro. Como cada Martes Santo, El Cautivo realiza su estación de penitencia, la primera que recorre tras ser sometido a un minucioso proceso de restauración en el taller sevillano de Rafael Martín. A su lado, incondicional, la Virgen de las Mercedes y más de 40 mujeres vestidas de mantilla.

La Semana Santa virgitana retoma su actividad tras un Lunes Santo de descanso en cuanto a desfiles procesionales. Hoy llega el turno de la Cofradía Sacramental de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima de las Mercedes. La restauración de El Cautivo es la principal novedad de esta procesión cuya salida está prevista a las ocho y media de la tarde en la parroquia de La Anunciación. El Cristo, obra de Ángel Rengel, fue tallado en 1994 y ha sido rehabilitado por primera vez. Subsanados los «problemas estructurales» que presentaba, hoy luce nueva policromía. Será trasladado en procesión por 32 costaleros bajo un manto de claveles color «sangre de toro».

Por su parte, la Virgen de las Mercedes de Berja estrena saya, una pieza bordada en oro y distintas sedas de colores que han sido extraídos de una casulla sacerdotal «de finales del siglo XVIII o principios del siglo XIX», según ha apuntado la cofradía a IDEAL. Asimismo, en esta saya lleva bordado un ‘pescaíto’ en memoria del pequeño Gabriel Cruz, desaparecido y asesinado en Níjar. Cuarenta costaleras soportan el peso bajo palio de La Merced en Berja, las mismas que aún hoy siguen recopilando flores para llevar a cabo la tradicional ‘petalá’. Tiene lugar a la salida del templo parroquial, a las ocho y media de la tarde, y es uno de los momentos más vistosos de esta procesión. El Paseo de Cervantes, la carrera oficial o la ‘levantá’ del Cristo a su paso por la casa de la Hermandad de la Virgen de Gádor -en la calles Mártires de la Alpujarra- también los son. Fundada en 1993, la Cofradía Sacramental de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima de las Mercedes tiene registrados cerca de 350 hermanos y este año conmemora su vigésimo quinto aniversario.

Mañana cogerá el relevo la Real e Ilustre Cofradía de Penitencia del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de la Amargura. La procesión inicia su estación de penitencia a las nueve de la noche. Está previsto que pase por la carrera oficial poco antes de las doce de la noche. En este caso, el marfil es el color más representativo de esta cofradía.

La Semana Santa virgitana continúa sin descanso hasta el Domingo de Resurrección.

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