La restauración de la casa burguesa más importante de Berja afronta su recta final

La restauración de la casa burguesa más importante de Berja afronta su recta final

M. TORRESBERJA

Cuentan los vecinos de Berja que la casa tenía tantas puertas y ventanas como días tiene el año. Es el Molino del Perrillo, la vivienda señorial más destacadas de cuantas posee el municipio. Testimonio vivo de su pasado minero más glorioso, el inmueble afronta la última fase de su rehabilitación gracias a la inyección económica de un millón de euros más. Llega de la mano de la Diputación de Almería y servirá para dignificar la joya arquitectónica de la localidad.

Levantado en la calle del Agua, el Molino del Perrillo data del siglo XIX y aspira a convertirse en el futuro pulmón cultural de Berja. Tras la adjudicación en junta de gobierno de la tercera fase del proyecto, el inicio de las obras es inminente. Según ha informado la institución provincial, los trabajos se centrarán en pulir los acabados, cerramientos, ventanas, suelos y puertas así como los últimos trabajos de carpintería interior y exterior, fontanería y climatización. También está prevista en esta última fase la conexión a la iluminación exterior, el abastecimiento de agua y otras instalaciones especiales relativas a los equipos de renovación de aire, informática, salud y seguridad y salidas de emergencia para la evacuación de los edificios públicos.

Pulmón cultural

Para esta última fase se ha reservado una partida presupuestaria de 1.125.222 millones de euros. Debido a la envergadura de la obra y a las características del edificio , que dispone de 1.700 metros cuadrados, el proyecto se ha asumido por fases. El objetivo es ponerlo en valor como sala de presentaciones y reuniones, zona de exposiciones, biblioteca, centro de estudios, espacio musealizado y zonas comunes.

«Queremos que sea un edificio de disfrute para los virgitanos y dotarlo de contenido turístico, cultural y social», ha explicado Antonio Torres, alcalde de Berja. «Una de las actuaciones que se va a realizar es la recuperación del molino de agua que tenía que lo hará visitable. También se va a restaurar parte del mobiliario del siglo XIX así como la estructura típica de casa burguesa. Va a tener museos, el archivo histórico de Berja, sala de conferencias, el Centro de Estudios Virgitanos y una gran Biblioteca», ha detallado. Torres ha matizado al respecto que «es la segunda fase de las obras, que abarca prácticamente la mitad del edificio y que ocupará el triple de espacio que la actual».

Son, en definitiva, unas obras «muy esperadas» en Berja, tal y como reconoce su máximo representantes institucional, que se han prolongado en el tiempo sin prisa y sin pausa. El Molino del Perrillo es la casa palaciega más emblemática de Berja, una construcción del siglo XIX única en la comarca de la Alpujarra de Almería.

Esfuerzo inversor

El diputado de Fomento, Óscar Liria, ha puesto de relieve la importancia de hacer de este edificio histórico un punto de encuentro para los virgitanos.

Por otra parte, Liria ha insistido en la importancia de los Planes Provinciales como «motor de inversión» en la provincia. «Desde que el presidente de la Diputación decidió que las bajas en las adjudicaciones se descontaran de la aportación de los ayuntamientos, los municipios han ahorrado hasta cinco millones de euros y la inversión ha sido mínima, como en este caso, permitiendo avanzar en un proyecto que para el consistorio por sí mismo, le sería más complicado sacar adelante», ha puntualizado para poner en valor el papel de la Diputación.

Un símbolo

El Molino del Perrillo no es un edificio más en Berja sino todo un símbolo para los virgitanos. Representa el esplendor de la minería del siglo XIX y el nivel adquisitivo de la clase burguesa que aquí se instaló. Ubicado entre las calles Pardo y del Agua, en pleno corazón del casco antiguo de Berja, el inmueble data del año 1865. Fue mandado construir por un minero adinerado de Berja, Gregorio Lupión Escobar. La vivienda se levantó con los mejores materiales del momento. Finas yeserías y estucados, escalinatas y columnas de mármol, fantasía en la forja de sus rejas, puertas de estilo francés y suelos hidráulicos con multitud de diseños son sólo parte de su legado. En su interior se conserva un molino de agua que ha mantenido su actividad «hasta no hace mucho años» y que, tras la rehabilitación, podrá ser visitado. El Molino del Perrillo «uno de los ejemplos más monumentales de la arquitectura doméstica y burguesa virgitana».

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