Fondón suena a flamenco

Fondón suena a flamenco
E. POVEDANO

El corazón de la Alpujarra toca todos los palos en la vigésimo séptima edición de un festival con José Mercé, Tomatito y Rancapino Chico sobre el escenario

MARÍA TORRESFONDÓN

Cae la noche en Fondón y la luna llena se arranca por tangos, bulerías y seguiriyas. El flamenco se desnuda en el corazón de la Alpujarra para exprimir al máximo su esencia. Lo hace de la mano de quienes mejor conocen cada palo, cada cante, cada toque. Sobre el escenario de la vigésimo séptima edición del festival más envidiado de la provincia, José Mercé, Rancapino Chico y José de la Tomasa. A su lado, Antonio Higuero, Paco Cortés y Tomatito. Un cartel excepcional cargado de sentimiento, generosidad y amor al arte.

La del pasado lunes fue una noche apoteósica en este rincón de la comarca. Una vez más, el silencio se impuso en la plaza José Fernández Torres para celebrar el Festival Flamenco de Fondón, una convocatoria que reunió a más de dos mil personas en una población que apenas roza el millar. Una puesta en escena que comenzó hace casi tres décadas de la mano de reconocidos cantaores de la tierra para convertirse hoy en uno de los mejores de Andalucía. En esta edición, la organización ha querido poner de relieve el papel del cantaor Juan Gómez. A sus 75 años, el de Pescadería es el artista que más veces ha pisado el escenario del festival fondonero.

Rancapino Chico fue el encargado de romper el hielo, dejando claro entre soleares y alegrías que le corre por las venas el duende de su padre, el cantaor gitano Alonso Núñez. Con maestría, respeto y temple, el de Chiclana de la Frontera cedió el turno a José del Tomate y Su Grupo, una estirpe muy ligada al Festival Flamenco de Fondón desde sus orígenes. Así llegó uno de los momentos más esperados de la noche: la presencia de José de la Tomasa. Su cante sabe a antiguo, a puro, a limpio, en perfecta sintonía con la razón de ser de esta puesta en escena. De cuna gitana, es la primera vez que el cantaor sevillano visita el corazón de la Alpujarra.

Para rematar tan grandiosa ‘faena’, José Mercé y Tomatito se apropiaron del escenario. Un año más, lograron transmitir al público la complicidad que comparten al son de bulerías, soleares, seguiriyas, fandangos y bulerías. Para muchos de los presentes, fue «la mejor actuación» que el cantaor gaditano y el guitarrista almeriense han regalado a Fondón hasta la fecha.

Un festival envidiado

A juicio de José Antonio López, organizador de este evento sin precedentes en el municipio, el de Fondón es «un gran festival» que nace de la generosidad de los artistas invitados. Sólo así puede plantearse un espectáculo de estas características en un humilde municipio de la Alpujarra. Estrechamente ligado al mundo del flamenco, López Alemán es el alma del festival. A pesar del esfuerzo que cada año le supone, se muestra satisfecho. Fiel defensor del flamenco más puro y ortodoxo, reconoce que su único propósito es contribuir a difundir y mantener vivo cada palo que hace única esta forma tan singular de entender la música.

De su mano, cada mes de agosto, Fondón se convierte en la capital del flamenco. Son muchos los visitantes que llegan atraídos por un cartel a la altura de los grandes festivales. Orgulloso de la respuesta recibida, el alcalde de Fondón, Francisco Álvarez, sólo tiene palabras de agradecimiento infinitas para los artistas que conforman el cartel, la peña El Taranto, la Diputación de Almería y los trabajadores municipales que trabajan para que todo se desarrolle según lo previsto. «Es un espectáculo de los que dejan huella», reconoce.

Concluida esta vigésimo séptima edición, los amantes del flamenco tienen la oportunidad de visitar en la Casa de las Godoyas la exposición Inolvidables, un recorrido fotográfico por los grandes del flamenco bajo la perspectiva de Paco Sánchez. La muestra permanecerá expuesta hasta la próxima semana.

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