Cruz Roja necesita vecinos anónimos dispuestos a enseñar

Cruz Roja ha clausurado recientemente una Escuela de Verano para niños con escasos recursos económicos y familias vulnerables de Adra./IDEAL
Cruz Roja ha clausurado recientemente una Escuela de Verano para niños con escasos recursos económicos y familias vulnerables de Adra. / IDEAL

El programa de refuerzo escolar ha sido solicitado en Adra por 60 familias vulnerables y sólo se dispone de tres monitores

MARÍA TORRESADRA

No se exigen requisitos. Tan sólo ganas de ayudar. La asamblea local de Cruz Roja en Adra busca personas adultas que estén dispuestas a participar en su programa de apoyo escolar. Voluntarios comprometidos con el futuro de niños con escasos recursos económicos, víctimas de casos de violencia de género o miembros de familias desestructuradas que necesitan un apoyo añadido para avanzar en sus estudios.

Sesenta alumnos de Adra han solicitado clases de apoyo escolar a través de Cruz Roja para este curso y, de momento, la organización sólo dispone de tres monitores para atenderlos. «Si de aquí a octubre no conseguimos al menos cinco monitores más, nos veremos obligados a hacer una criba y dejar fuera a 40 niños de Adra que necesitan este refuerzo escolar», lamenta Judith Cusio, técnico de intervención de Cruz Roja. Son principalmente alumnos de 3º, 4º, 5º y 6º de Educación Primaria. Una vez a la semana, se beneficiarán de una hora de apoyo general más una de inglés. «Ojalá pudiésemos tener cuantos más monitores mejor para poder ampliar horas y alumnado. Demanda siempre hay», reconoce.

Para colaborar con el programa de refuerzo escolar que Cruz Roja ofrece en Adra desde hace cinco años tan sólo hay que querer ayudar. «Es tan complicado encontrar a gente dispuesta a ayudar, que no pedimos mucho: algo de experiencia con niños y nada más», apunta. Aunque no se exige titulación, el perfil idóneo se corresponde con el de maestros, profesores o personas con experiencia en impartir clases particulares con ganas de compartir su tiempo libre con quienes más lo necesitan. «Se trata de un voluntariado, no se ofrece remuneración a cambio, pero sí se acreditan las horas empleadas para que consten a nivel curricular», matiza Cusio.

El tiempo apremia. La intención de Cruz Roja es arrancar con el programa en el mes de octubre y prolongarlo hasta el mes de junio. Divididos en grupos reducidos, las clases se impartirán entre la sede de Cruz Roja en Adra y el Centro Cultural. Recientemente, la asamblea local ha clausurado su escuela de verano para niños vulnerables, una experiencia que ha resultado ser enriquecedora tanto el que recibe, niños sin recursos, como para el que da sin nada a cambio.

Desde la organización internacional hacen un llamamiento a la colaboración: «Ayudar a los demás enriquece mucho y compartir un poco de tu tiempo con personas que lo necesitan es una forma de ocio muy divertida». No es una obligación, en cualquier caso, pero sí un compromiso con los más vulnerables.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos