Clásicos Populares (III): Antonio Parrilla

Clásicos Populares (III): Antonio Parrilla

PACO CUENCA ADRA

Posiblemente para mí sea éste uno de los artículos más difíciles de escribir por ser quién es el protagonista de estas líneas. Antonio Parrilla fue mi primer entrenador de fútbol y seguramente la persona que más me enseñó sobre este deporte. Pero no quiero personalizar en mí sus enseñanzas ya que varias generaciones de abderitanos nos hemos visto beneficiados de sus conocimientos, de su sabiduría, y también de su cariño y afecto como persona.

Como jugador Antonio Parrilla perteneció a las filas de los equipos de Adra, Roquetas, Berja y también durante el servicio militar vistió los colores de la Segoviana. Como entrenador prestó sus servicios al equipo de su pueblo en varias ocasiones, entrenó también al equipo de Berja y otros equipos menores. Pero estos son los fríos datos, en donde no se ve reflejada la dedicación, la motivación, y la vocación que este abderitano incansable demostró a lo largo de muchos años, de forma que no se puede entender el fútbol durante unas décadas en nuestro pueblo sin el nombre de Antonio Parrilla.

«Parri» ha sido una persona de carácter, su pasión por el fútbol algunas veces le jugaba malas pasadas en los banquillos, pero sus conocimientos sobrados hacían que todos sus pupilos sacaran provecho de sus enseñanzas. Te hacía sentirte futbolista desde antes de vestirte hasta que saltabas al campo.

Fueron muchos los episodios en los que nuestro fútbol local requería los servicios de entrenadores forasteros que después no triunfaban y al final se recurría al eterno Parrilla, que muy lejos de sentirse olvidado, cogía una y otra vez las riendas del fútbol local. Pero pienso que en donde de verdad ha dejado huella Antonio Parrilla, y puedo dar fe de ello, pues en mí lo ha hecho, ha sido entrenando niños y chavales.

Una persona que después de una dura jornada de trabajo en su taller mecánico, se dedicaba a entrenar a niños y adolescentes con la ilusión que lo hacía Parrilla en aquellos años es digna de admiración. Porque en esa época no había campos de hierba, ni autobuses que hacían cómodos los desplazamientos, ni por supuesto dinero de por medio, ni siquiera duchas de agua caliente en los vestuarios del viejo Miramar. Lo único que había era amor por el fútbol y cariño por los chavales que aprendimos a ser mejores futbolistas y personas con Antonio Parrilla. No conozco ni una sola persona que haya estado a las órdenes de Parrilla que no le tenga un afecto y cariño bien ganado con el paso de los años. Aún recuerdo la ilusión de ver aparecer el Renault 12 blanco cuya matrícula no he olvidado AL 3682 C.

Ahora hemos inaugurado nuevas instalaciones en nuestro campo de fútbol, un césped que hará que nuestros niños y nuestro equipo disfruten de un terreno de calidad. Y por ello quisiera hacer un llamamiento a las autoridades para que o bien, nuestro campo de Miramar, o bien el campo de La Curva, puedan llevar el nombre de Antonio Parrilla. Por supuesto, que hay otras personas a lo largo de la historia del fútbol local desde el recordado Trafalgar que lo merezcan, pero nadie me puede negar que Antonio Parrilla lo merece como el que más. El pueblo le debe un homenaje y éste podría ser uno muy merecido. Durante muchos años decir fútbol era decir Parrilla. Ahora con los achaques de la edad (ya cuenta con 72 años) descansa en su entorno familiar, pero le debemos un acto de reconocimiento. A mí personalmente me haría mucha ilusión. ¡Grande Parrilla!

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