Adra, entre las ciudades andaluzas más amenazadas por la subida del nivel del mar

Espigones en la costa de Adra. /Ideal
Espigones en la costa de Adra. / Ideal

El Instituto Geográfico Nacional pone el foco en el conocido como 'mar de plástico' de Almería y en otros núcleos de población como San Agustín

MARÍA TORRESADRA

La antigua Abdera es una de las poblaciones andaluzas con más riesgo de inundabilidad ante la previsible subida del nivel del mar. El Instituto Geográfico Nacional, dependiente del Ministerio de Fomento, también pone el foco de atención en el 'mar de plástico' de la provincia de Almería en general y en otros núcleos poblacionales como San Agustín, en el término municipal de El Ejido, en particular.

Así lo ha difundido el portal www.eltiempoenespana.com, que advierte de los resultados de las últimas simulaciones elaboradas por el Instituto Geográfico Nacional. Las previsiones apuntan a que el nivel del mar aumentará dos metros en el año 2100 con la consecuente posibilidad de anegación de buena parte del litoral español. Entre 1993 y 2017, el nivel del mar ha aumentado 77 milímetros, según el mismo organismo. En este mismo informe se subraya que España es un «país vulnerable» ante el aumento de la temperatura global, que provoca la expansión del agua, y la progresiva fusión de hielo.

En este contexto, aunque las cifras pueden variar en función de la fuente, el aumento del nivel del mar es inevitable. Las ciudades más expuestas a esta nueva realidad en España son Santa Cruz de Tenerife, Alicante o Bilbao por su escasa altitud. En el sur, también lo está el Parque Natural de Doñana, que quedaría anegado, las playas de Conil en Cádiz, el 'mar de plástico' de Almería y núcleos de población como Adra o San Agustín.

Un problema histórico

Barriadas como El Lance de la Virgen, Guainos Bajos o La Caracola vienen sufriendo desde hace años las consecuencias de los temporales. En el año 2005, el entonces Ministerio de Medio Ambiente quiso demoler los edificios que históricamente ocupan la primera línea de playa y realojar a los vecinos en otros puntos de la ciudad. Alegó precisamente que, a largo plazo, esos inmuebles acabarían muriendo por la subida del nivel del mar. Sin embargo, diez años después se dio respuesta a las reivindicaciones vecinales y el Gobierno de España construyó espigones en estas pedanías abderitanas, especialmente castigadas por el avance del mar. Las playas de poniente, que durante décadas han brillado por su ausencia, son hoy una de las más frecuentadas por vecinos y visitantes. Sin embargo, desde algunos colectivos se insiste en que los espigones son sólo una medida a corto y medio plazo, no la solución definitiva a la degradación de la costa de Adra.

Especialmente castigada es también la zona de La Habana. En este caso, el mar avanza y lastima la producción bajo plástico. También ha sido necesario la construcción de una escollera para paliar los destrozos de los temporales y dar respuesta a los agricultores afectados.