'Apadrina una teja', el SOS de la parroquia de Adra

El templo, que data del siglo XVI, ha perdido parte de su techumbre y urge intervenir en su totalidad para evitar nuevos desprendimientos

MARÍA TORRES ADRA

La iglesia de la Inmaculada de Adra necesita ayuda urgente. El templo, que se levantó originalmente en 1501 y se reconstruyó cien años después, ha perdido parte de su techumbre trasera y pide a gritos una intervención integral en su tejado. La parroquia abderitana ha anunciado que se hará cargo y lanza un SOS a todo el que quiera colaborar en la financiación de una obra que se prevé compleja y costosa: «Apadrina una teja».

«Se trata de poner nombre y apellidos a cada una de las tejas que darán forma a la techumbre de la iglesia a través de una aportación simbólica», aclara a IDEAL José María Sánchez, párroco de la iglesia de la Inmaculada de Adra. Recién llegado a la ciudad milenaria, sabe de lo que habla. En su anterior parroquia, en El Alquián, tuvo que llevar a cabo una iniciativa similar para poder restaurar el templo y los resultados fueron «muy positivos». «Entonces nos costó 70.000 euros la reparación. En el caso de Adra, se trata de una iglesia de mayor envergadura así que tendremos a que suplicar ayuda a quien haga falta. Tocaré todas las puertas, las del cielo y las de la tierra, y las que se abran quedarán abiertas para poder recuperar una iglesia que, a pesar de su importancia histórica y patrimonial, no está declarada Bien de Interés Cultural», matiza.

A la espera de conocer los detalles, el proyecto debe contemplar la renovación íntegra del tejado de la iglesia. «Hay que intervenir en la techumbre exterior, teja a teja. La madera que lo sustenta está en buenas condiciones», añade el sacerdote, consciente de la complejidad de una obra que concentrará en la parte más elevada del templo. La última vez que se intervino en este punto fue hace tres décadas.

Obras de emergencia

No hay tiempo que perder. Desde que el pasado lunes se desplomase parte de su cornisa trasera, la actividad no ha cesado. El incidente, que afortunadamente no causó daños personales, ha obligado a intervenir de forma urgente ante el riesgo latente de nuevos desprendimientos y la previsión de precipitaciones. Una empresa especializada en techumbres trabaja ya sobre la parroquia. «Ya se ha desplomado la cornisa de la parte norte del templo en su totalidad y con ella la techumbre en la que se sustentaba», informó el pasado jueves José María Sánchez.

Los trabajos de emergencia consisten en retirar los fragmentos deteriorados que han caído y en «afianzar temporalmente lo que se pueda». «Todas las cornisas se están viniendo abajo», lamenta con preocupación, dejando al desnudo la madera que cubre las tres partes de la iglesia. La calle permanece cortada al paso de viandantes, pero la actividad religiosa continúa con normalidad en el interior.

Esta primera intervención, que podría costar alrededor de 6.000 euros, será financiada con fondos propios de la parroquia de Adra, que está en permanente contacto con el Obispado de Almería. «Adra es un pueblo grande, es una parroquia viva y seguro que se podrá asumir con alegría esta misión pastoral que don José María tiene encomendada, tanto en lo material como en lo espiritual, con la ayuda de los feligreses y parroquianos», apostillan desde la Diócesis, que se compromete a prestar «apoyo moral» al proyecto.

Detenido el «desastre» de forma inmediata, el siguiente paso será asumir el proyecto de renovación integral de la techumbre. Para ello, el párroco insiste: «Necesitamos ayuda». En Soria, Mallorca, Cantabria o Tarragona se han llevado a cabo campañas similares, pidiendo a la población el apadrinamiento de tejas para poder rescatar sus iglesias, ya no sólo como espacios dedicados al culto, sino como parte fundamental de su patrimonio histórico, artístico y cultural más preciado.

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