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El 'barco dragón' de Adra se abre paso en aguas del Guadalquivir

El 'barco dragón' de Adra se abre paso en aguas del Guadalquivir

El equipo de piragüismo del Club Náutico -el único almeriense que participó en Sevilla- está formado por mujeres, algunas supervivientes de cáncer de mama

María Torres

Adra

Domingo, 9 de junio 2024, 14:16

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Vamos equipo, vamos Adra!», se oyó decir una y cien veces más durante el Campeonato Andaluz de Dragon Boat, celebrado en Sevilla el pasado fin de semana. La Escuela de Piragüismo del Real Club Náutico de Adra se abría paso por primera vez en una competición y lo hacía sobre el río Guadalquivir. Arropado por amigos y familiares, el único equipo almeriense que participó en el encuentro estuvo formado por 34 palistas. La mayoría, mujeres y, entre ellas, varias 'supervivientes de cáncer de mama'.

Han pasado apenas nueve meses desde que el equipo empezó a entrenar y cinco desde que se federó formalmente. «Sólo teníamos un objetivo: vivir la experiencia y disfrutar del primer campeonato», señala Francisco Castro, entrenador de piragüismo en el Real Club Náutico de Adra. Y así fue. El equipo midió sus fuerzas con 10 clubes de toda Andalucía; algunos con décadas de experiencia en campeonatos regionales y nacionales. La participación alcanzó las 80 embarcaciones.

En la clasificación por equipos, Adra quedó en octavo lugar. En la categoría DB22, en Open Veterano, ocupó el cuarto puesto: «En contra de toda lógica, hemos conseguido no ser últimos en ninguna categoría. El equipo ha dado todo lo que tenía. Ha trabajado con ganas e ilusión y volvemos muy contentos», reconoce Castro. El entrenador quiso destacar, además, el papel que asumieron sobre el tambor dos niñas de solo 10 años, Natalia y Jimena, que marcaron el ritmo de las palistas para mantener la sincronización durante la prueba. Asimismo, y no menos importante, pone el acento en la afición abderitana desplazada expresamente para animar al equipo: «Animó desde la grada como nadie».

En primera persona

Más allá del resultado, insiste el entrenador, está la experiencia. Testimonios como el de Gádor Céspedes, miembro del equipo, reflejan lo que ha supuesto y supone poder practicar esta disciplina en la localidad. «Yo ya había escuchado hablar del barco dragón y del tiro con arco y de lo aconsejables que son para personas que padecen o han padecido cáncer de mama. En cuanto me lo propusieron, acepté probar», explica a IDEAL.

A Gádor le diagnosticaron cáncer de mama cuando cumplió 50 cumpleaños. Un año después fue intervenida. Su 'idilio' con el barco dragón comenzó el pasado mes de agosto y, la semana pasada, plantó cara al Gualdalquivir en su primera competición. «Al principio, yo no quería competir porque no me veía preparada. Mi familia me animó a vivir la experiencia y Paco (el entrenador) nos relajó: no íbamos a competir sino a vivir algo nuevo», coincide.

Superados los nervios de los preparativos y ya en la capital hispalense, Gádor y el resto del equipo agarraron con fuerza y valentía sus palas y dieron lo mejor de sí mismas: «En la primera vuelta, me temblaba todo, pero luego me tranquilicé. Cuando escuchas la salida, te concentras en seguir el ritmo marcado, oyes a tus familiares animándote... Sientes una emoción y una alegría que es difícil de explicar».

Al bajar de la embarcación, las deportistas se relajaron con el abrazo del resto de sus compañeros y de los familiares que se trasladaron hasta la capital hispalense. «Estoy muy agradecida por haberlo hecho. Volvimos todas de subidón. Yo nunca imaginé que viviría esto con 52 años», reconoce emocionada.

Beneficios de 'palear'

Gádor recomienda esta actividad a las 'supervivientes de cáncer de mama': «Ejercitas todo el brazo, evita la inflamación del linfoma, y psicológicamente sienta genial». También a cualquier persona, sea hombre o mujer: «¿Quién no tiene un problema en su casa? Con esto, dejas la mente en blanco. Te despejas, relaja y te engancha», asegura.

Ya son más de 70 las personas que forman parte de la Escuela de Piragüismo de Adra. Tienen entre 40 y 77 años. Acuden regularmente al Real Club Náutico a practicar ejercicio físico, desconectar de su día a día y reconectar con la naturaleza.

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