En la imagen se aprecia la parte de tejado afectada por el derrumbe de hace un año. / p. a.

La iglesia de Adra sigue en obras un año después de perder parte de su tejado

Finalizada la intervención en la fachada principal, que se encontraba «en peligro de derrumbe inminente», la rehabilitación continúa

MARÍA TORRES ADRA

Eran las seis de la mañana del 20 de septiembre de 2021. Un estruendo alteró el habitual silencio que reina a esa hora en los alrededores de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Adra, uno de los elementos patrimoniales más significativos de su casco antiguo. Parte de la techumbre del inmueble se desplomó, dejando tras de sí diversos daños materiales en la estructura. «Gracias a Dios no pasaba nadie por la calle», recuerda hoy el párroco de la localidad, José María Sánchez.

«Se recogieron hasta tres contenedores de escombros con piedras, ladrillos, cemento, tejas...», relata. Lo ocurrido no solo dejó en evidencia el mal estado en el que se encontraba el templo sino que, además, alertaba de que no había más tiempo que perder. «Lo primero que hicimos fue vallar el perímetro, desescombrar y terminar de derribar los fragmentos que quedaron sueltos para evitar nuevos incidentes. Se aisló la parte de la techumbre afectada, que quedó al descubierto, de madera», explica.

Efectuada esta primera intervención de emergencia, se sucedieron las visitas de técnicos, las comparativas de presupuestos y la búsqueda de ayuda. De este primer estudio se corroboró lo que «muchos ya sabían»: el peligro «de derrumbe inminente» de la fachada principal. Este dato obligó a marcar una prioridades y a actuar, en primer lugar, en esta parte del templo. «Se cerró la puerta de la fachada principal, se acotó el espacio y se empezó a trabajar», rememora.

La primera fase del proyecto de rehabilitación comenzó en el mes de abril y finalizó en el mes de julio. Coincidiendo con la festividad de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, el templo abrió sus puertas. Actualmente está en marcha la segunda fase, que se centra en reponer el tejado que se perdió hace ahora un año. Además, se han eliminado las humedades de los muros y se ha intervenido en las cúpulas, «que se estaban desmoronando».

Financiación

Para el 'director de obra' de este proceso, el párroco, este ha sido «un año intenso». La complejidad de los trabajos han obligado a variar los horarios habituales de la actividad religiosa, que puntualmente se ha tenido que trasladar a la ermita de San Sebastián para actuar en la parroquia.

El sacerdote prometió en su día que tocaría todas las puertas, «las del Cielo y las de la tierra», para poder llevar este proyecto a término. Y así lo hizo. De inmediato contó con la colaboración de la Diputación Provincial de Almería, que ha aportado hasta la fecha más de 110.000 euros, e ideó la iniciativa 'Apadrina una teja'. Asimismo, gracias a la colaboración desinteresada de personas anónimas, asociaciones, hermandades y cofradías se ha recopilado 30.000 euros. El Ayuntamiento de Adra, por su parte, reservó una parida de 25.000 euros de los presupuestos municipales de 2022 para ayudar en el proceso de rehabilitación de este monumento del siglo XVI. «Nos han trasladado que antes de que acabe el año se nos hará entrega», comenta al respecto.

Cómo colaborar

'Apadrina una teja' sigue en pie. Urge terminar la segunda fase y está previsto iniciar una tercera para adecentar las paredes interiores. «La intervención actual se encarece por la altura y por los materiales que se tienen que emplear. Animo a toda la población a seguir colaborando en la reparación de nuestra iglesia, que es la casa de Dios y cosa de todos. Gracias a Dios, vemos cómo avanza poco a poco», concluye. Las personas interesadas en colaborar pueden hacerlo a través del número de cuenta ES50 2103 5030 1603 0000 4402 o, si lo prefieren, pueden usar Bizum en el número 05211. «La historia de Adra no se puede entender sin su iglesia, es testigo de excepción de la historia de nuestro pueblo y ahora ella requiere de nuestra atención, cariño, cuidado y esmero por conservarla», insiste el sacerdote.