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Juan Coines con su hermano José y los hijos de este, hoy al frente del negocio con sus primas, Irene y Esther. Cedida
Juan Coines, del pequeño taller de neumáticos a ejemplo a seguir

Juan Coines, del pequeño taller de neumáticos a ejemplo a seguir

La cadena francesa Michelin, a través de Euromaster, distingue a este empresario abderitano por la evolución en el tiempo del negocio que heredó de su padre

María Torres

Adra

Sábado, 11 de mayo 2024, 22:47

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Apenas tenía 14 de años, «de los de antes», cuando se hizo cargo del negocio familiar: un pequeño taller de neumáticos. Por aquel entonces, había «más mulos que coches», se pinchaban pocas ruedas y las reparaciones se hacían en la puerta del negocio, a la intemperie. Han pasado más de seis décadas y el taller hoy ocupa más de 3.000 metros cuadrados, da trabajo a más de una decena de personas y es un referente en la provincia. Su fundador, el empresario Juan Coines (Vélez de Benaudalla, 1952), ha sido distinguido recientemente por la multinacional francesa del grupo Michelin Euromaster por su brillante trayectoria.

Nada le ha caído «de la chimenea», según subraya con especial ahínco este granadino de nacimiento que llegó a Adra con tan solo seis meses de vida. Su padre, empleado de la antigua fábrica de azúcar de Adra, se instaló con su familia en el municipio para trabajar de conductor. Pronto abandonaría la carretera para abrir un taller de neumáticos, punto de partida de la actual empresa Neumáticos Coines. «Todo lo que sé de neumáticos, como neumatiquero, lo aprendí de mi padre y de más de 50 cursos que hecho con Michelin a lo largo de toda mi vida», apunta.

«Los comienzos fueron duros. No había herramientas y todo se hacía a base de cuñas, palancas y mucho esfuerzo físico. Los gatos para levantar los coches se hacían a mano y la llave de ruedas se hacía hincado de rodillas, con una palanca y un tubo. Ahora hay gatos eléctricos o de presión y se usan las pistolas neumáticas», rememora para ilustrar cómo ha cambiado el sector.

Resolutivo, con visión de futuro y valiente, Juan Coines supo evolucionar de forma paralela y se rodeó de una plantilla sobradamente preparada para ofertar otros servicios. A lo largo de los años, compartió negocio primero con su hermano José y posteriormente con su hermano Manuel, que optó por no continuar en el proyecto del nuevo taller de La Curva. Con 65 años de trayectoria, Neumáticos Coines hoy suministra y repara neumáticos para turismos, 4x4, vehículos industriales y motocicletas.

El trabajo constante, clave

El secreto del éxito como empresario, a su juicio, reside en «trabajar, trabajar y trabajar». «Mi carrera universitaria ha sido la vida. He aprendido a base de palos y todo lo he conseguido a base de esfuerzo, de echar muchas horas, de estar disponible de lunes a domingo, madrugadas incluidas, y atender al cliente amablemente, siempre con una sonrisa. Esto es un factor clave para el negocio», explica con vehemencia. «También hay que ser serio y cumplidor con los proveedores e incluso ser financiero con los transportistas, siempre que se pueda», añade.

Para completar la receta, Coines añade valentía: «Todo lo que he invertido para que el negocio creciera ha sido a base de préstamos, que he ido pagando religiosamente mes a mes, y así he conseguido todo lo que tengo».

Jubilado desde hace siete años, Juan echa la vista atrás y recuerda momentos especialmente emotivos: «Cuando el grupo Michelin nos seleccionó, a Neumáticos Coines, como uno de los 18 talleres pioneros en pertenecer al grupo Servirueda, que luego pasó a llamarse Euromaster y es al que pertenecemos ahora». Preguntado por los momentos más difíciles, sentencia: «La etapa más delicada ha sido la crisis del 2008, que gracias a llevar tantos años pudimos resistirla, y el reciente el incendio de la nave. Veíamos cómo todo se desvanecía».

Entre tanto, el mercado de trabajo también ha ido cambiando a lo largo de su trayectoria como empresario. «Antes los empleados eran más flexibles y, si había que echar una hora más, se hacía y luego se recompensaba. Ahora la gente quiere trabajar menos y ganar más. Yo no entiendo cómo se hace eso. La gente busca calidad de vida, que es una palabra muy bonita, pero complicada para el empresario», señala. Además, desde su punto de vista, falta personal «de oficio». «Hoy en día veo pocos jóvenes emprendedores y no hay escuelas de oficios. Todos quieren ser abogados o médicos y falta gente de oficio», advierte con cierta preocupación.

El merecido descanso

Padre de dos hijas y abuelo de tres nietos, Juan Coines disfruta actualmente de su merecido descanso. «Por la mañana, me paso por el taller. Si no huelo a goma, me vuelvo loco. Por las tardes, leo, veo la televisión y hago de niñero con mucho gusto», afirma con la tranquilidad que aporta el trabajo hecho. «Cuando voy al taller o paseo por la calle, todo el mundo me saluda con agrado. Cuando voy al banco, también. Me quedo con eso después de toda una vida de trabajo», asegura satisfecho.

Neumáticos Coines hoy ocupa «100 metros de fachada» y continúa creciendo de la mano de sus dos hijas –Esther e Irene- y dos sobrinos –José y Rafa-. «Son grandes trabajadores y soy consciente de que dejo el negocio en buenas manos. Mi negocio es hoy el más guapo de la zona», apostilla sin titubear. El mérito de lo logrado no solo ha sido suyo: «Mi mujer siempre ha estado al pie del cañón y ha sufrido lo que yo he hecho. El premio recibido en Oporto también es de ella». A la pregunta de qué le pide a la vida a sus 73 años, es conciso: «Salud».

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