Voluntarias de la protectora SOS Perros de Adra. María José, en el centro. / R. I.

«La mirada noble de un perro al que has salvado de una muerte segura no tiene precio»

María José Sánchez, en nombre de la protectora SOS Perros de Adra, pide donativos para hacer frente a los gastos veterinarios y casas de acogida para atender los casos de abandono que recibe a diario

MARÍA TORRES ADRA

Volvía de una fiesta de cumpleaños con su hija, cuando vio un perro que vagabundeaba por la calle sin más compañía que su propio aliento. Decidió llevarlo a casa y hoy es uno más de la familia. Se llama Coco. A su lado, Sultán, otro perro que mantuvo en acogida temporal tras un atropello y del que ya no supo ni quiso desprenderse. María José Sánchez es voluntaria de SOS Perros de Adra, una protectora de animales que lucha de forma incansable contra el abandono y el maltrato animal.

–SOS Perros de Adra ha celebrado recientemente una gala para recaudar fondos, ¿cuál la situación actual de la protectora?

–Actualmente tenemos 30 perros en la protectora y necesitamos casas de acogida. La situación económica de la protectora es muy delicada. No tenemos fondos suficientes para cubrir las deudas, que se derivan principalmente de gastos veterinarios. Pero también necesitamos donaciones para comprar medicamentos, alimentación y productos de limpieza como lejía, fregonas, cepillos, cubos, guantes, etcétera, y personas que colaboren en el cuidado diario de los perros. Hay que alimentarlos cada día, pasearlos, llevarlos al veterinario, darles la medicación... y sólo somos 11 voluntarias.

–¿Cuál es su labor?

–Yo, como soy asmática, me dedico a gestionar las adopciones en España, la organización de eventos para recaudar fondos y también intervengo en los rescates.

–¿Cuándo ha tenido lugar el último rescate?

–Ayer. Nos avisaron de un perro abandonado, que se encontraba amarrado a una cuerda y a punto de morir asfixiado en su intento por soltarse. La mayoría de los casos que atendemos son abandonos, atropellos o casos particulares de personas que no pueden hacerse cargo del animal por cualquier motivo o por el fallecimiento del dueño. Si tenemos espacio en nuestra protectora, le damos refugio. Si no, permanece en el 'lugar de tránsito temporal' del Ayuntamiento hasta que encontramos una casa de acogida o, si no hay suerte, llega la protectora de Pechina, contratada por el Ayuntamiento para prestar este servicio. SOS Perros de Adra no ha rechazado ni un caso, siempre estamos ahí.

–¿Recuerda algún caso de abandono que le haya llamado especialmente la atención?

–Hemos sido testigos de casos horribles, como el de un grupo de perros que se encontraba en una finca, famélicos, y se estaban comiendo unos a otros. En otra finca, descubrimos otro grupo de perros que estaban siendo envenenados por el dueño - que padecía una enfermedad mental- con sulfato y los tenía agonizando. SOS Perros de Adra estuvo ahí para darles una nueva oportunidad. También se la dimos a un 'collie' que apareció en la barriada de Guainos con varios disparos de caza. Estuvo una semana sin poder moverse. Se recuperó en casa de unos ingleses, donde estuvo en acogida, y ahora vive en Almuñécar en un ático enfrente del mar. Pero también te podría contar el caso de Niebla, que fue abandonada este verano con cinco cachorros. Sólo sobrevivió uno, pero está actualmente en una casa de acogida.

– ¿De estas historias con final feliz, obtienen las fuerzas para seguir?

–Sin duda. El trabajo que lleva consigo la protectora es duro. Todas tenemos nuestras obligaciones diarias y dedicamos nuestro tiempo atender a estos pobres animales que no tienen culpa de nada. Somos personas muy sensibles con este asunto y nuestros hijos también lo son. Nos cuesta tiempo y dinero, pero la satisfacción que ver la mirada noble de un perro al que has salvado de una muerte segura no tiene precio.

–Desde su punto de vista, ¿cómo se podría acabar con el abandono y el maltrato animal?

–Hay que endurecer la legislación. En Adra, afortunadamente, hemos avanzado mucho en los últimos años. Tenemos una nueva ordenanza que permite alimentar a los gatos o a los perros abandonados siempre que no se ensucie la vía pública y esto antes estaba prohibido. También hay una Sección de Animales a la que comunicar los casos de maltrato de forma anónima, se ha adaptado un vehículo para la recogida en condiciones de animales abandonados y existe un 'lugar de tránsito temporal', que no es una perrera. El Ayuntamiento, aunque no nos puede ayudar económicamente, sí contempló en esta ordenanza destinar a las protectoras el 50 por ciento de la recaudación por multas derivadas del incumplimiento de la normativa.

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