Vecinos de La Curva reclaman su talla de la virgen porque «es del pueblo»

Vecinos de La Curva reclaman su talla de la virgen porque «es del pueblo»
  • Los vecinos de la barriada abderitana de La Curva no van a cejar en su empeño de saber dónde está la antigua talla de la virgen, después de que el párroco pidiera permiso para restaurarla y tras un tiempo «nos trajeron para la procesión, en las fiestas, una virgen totalmente distinta».

«No era la nuestra y aunque en un principio nos quisieron hacer creer que era la misma talla pero restaurada, se ve claramente que no, que es otra talla. La otra era una Milagrosa de escayola, esta es de madera y tiene un niño», asegura María Isabel López, de la barriada y portavoz de los vecinos.

Aproximadamente un centenar de personas se concentró ayer en el entorno de la iglesia de la Virgen de la vega para, pancarta en mano, reclamar que «vuelva nuestra virgen», y de nuevo salieron en un programa de la televisión autonómica que se ha hecho eco de su denuncia. «Yo quiero que vuelva la virgen, le tengo mucho cariño y desde siempre le he escrito poesías», decía ayer triste una vecina. «No hay derecho, la virgen es del pueblo», reclamaba una vecina, a quien seguían otros muchos indignados y la portavoz de los vecinos, Mari, asegura que «la virgen es del pueblo, porque las monjas de la Caridad se la regalaron a un sacerdote que estaba aquí antes, que era de los Paúles, pero cuando se fue la dejó para el pueblo. La virgen ha estado 31 años guardada en un almacén que ha hecho las veces de la capilla, y el Obispado no ha pagado la luz ni el agua, lo ha pagado un particular que se prestó a ello, porque la virgen era de todo el pueblo». Y ante el silencio por parte del párroco de la barriada y del Obispado acerca de dónde está la virgen, los vecinos aseguran que seguirán reclamándola «porque si ha pasado algo con la talla que lo digan, pero que no nos tengan así. Algo raro hay cuando no nos quieren decir dónde está», asegura otro vecino. Estos abderitanos quieren pedir el apoyo de otras hermandades y cofradías de Adra y de la provincia de Almería, «que piensen qué pasaría si les tocan a su virgen, que nos apoyen por favor, y si alguien sabe algo de donde está nuestra talla que nos lo diga, porque en el Obispado nos llegaron a decir que está en algún sitio del Poniente».

La indignación de los vecinos se centra sobre todo en el secretismo que parece rodear este asunto «porque el cura pidió permiso en una misa para llevarse la virgen a restaurarla, incluso dijo que se le pondría un niño porque la virgen de la vega lo llevaba y la antigua talla no la tenía, pero nos ha querido tomar por tontos cuando trajo la talla nueva y nos dijo aquí está vuestra virgen restaurada, incluso se le hizo una despedida del almacén donde estaba para llevarla a la iglesia, cuando la talla nueva no había estado nunca en ese almacén». Y otra cosa que ha dolido a algunos devotos es que «a la otra talla le habíamos puesto medallas como promesas o mandas y esas medallas las lleva ahora esta virgen nueva, sin decirnos nada ni consultarnos, cuando nosotros a quien hemos rezado ha sido a la otra». Aún así los vecinos sí quieren dejar claro «que esta talla nueva no la rechazamos, que se queden las dos, y si esta es la virgen de la vega pues se le celebra su fiesta, pero si la otra es la milagrosa, que también tenga su sitio en la iglesia, que la hemos tenido 31 años en el almacén y queríamos hacer una iglesia para ella y ahora no va a poder pisarla». Los vecinos dicen que no van a parar hasta que les den una respuesta desde el Obispado «porque en el ayuntamiento nos dicen que ellos no se meten porque esto es algo de la iglesia, pero estamos estudiando otras medidas si no nos dan repuesta, si no nos dicen donde está nuestra virgen y no nos dejan verla, queremos saber qué ha pasado», recrimina Mari.