El Obispado reconoce que guarda la talla original de la Virgen de la Vega de Adra
El Obispado de Almería ha querido explicar su postura acerca de la polémica que ha surgido en la barriada abderitana de la Curva tras la protesta de varios vecinos por lo que consideran «un cambiazo de su Virgen».
LAURA MONTALVO
Viernes, 6 de mayo 2016, 11:13
El problema surgió cuando en las fiestas, en julio, el párroco presentó una nueva talla de la Virgen, que desde el Obispado dicen es la ... verdadera Virgen de la Vega y los vecinos reclamaron la antigua talla, porque nadie les decía donde está «e incluso nos quisieron hacer creer que la nueva era la nuestra pero restaurada, cuando se ve claramente que no es verdad, que son dos tallas distintas», asegura maría Isabel López, portavoz de los vecinos. Tras varios encuentros en el Obispado y pedir las oportunas explicaciones a su párroco, Antonio Manzano, los vecinos no están conformes «porque no nos dicen qué ha pasado con nuestra talla, que es del pueblo porque las hermanas de la caridad de Almería se la dieron al párroco que había aquí hace 31 años, que era de la orden de los Paúles y cuando se fue nos la dejó para el pueblo, queremos verla».
El Obispado ha querido dar su versión sobre estos hechos, a través de un comunicado publicado en la web de la diócesis de Almería donde se informa de que «el 1 de abril de 2011 el párroco de la parroquia de Cristo Resucitado de Puente del Río, a la que pertenece La Curva, tras consultar con los miembros de la comisión pro templo parroquial, Consejo pastoral o Junta parroquial, tomó la determinación de adquirir una nueva imagen, dado el estado de deterioro de la vieja imagen de escayola, que en su día fue Milagrosa y pasó ser llamada 'Virgen de la Vega'». Aseguran que la decisión fue comunicada a los fieles en las misas dominicales, y hubo un seguimiento del proceso por parte de los miembros de la parroquia. «Es normal que los que no participan de la vida ordinaria de la parroquia no tuviesen conocimiento de la decisión», recalcan, y explican que el 11 de abril «el vicario general, siguiendo la normativa canónica, concedió la licencia para adquirir la nueva con la advocación de 'Nuestra Señora de la Vega'».
La talla antigua
Acerca de la talla originaria de La Curva, desde el Obispado se hace hincapié en que «la imagen de escayola estaba en unas condiciones pésimas de conservación: repintes de tipo titanlux, rotura de la cabeza, cintas adhesivas y orificios provocados en la escayola para colocar vestiduras impropias de una imagen de la Milagrosa transformada en Virgen de la Vega».
Se hacía por ello necesario intervenir en la imagen «para que adquiriese una mínima calidad artística y decoro religioso, tal como ordena la ley canónica. Consultada la posible restauración a técnicos solventes, la respuesta fue que era inviable la restauración, por lo que se vio la necesidad de hacer una nueva».
Asimismo continúa el comunicado, «en las visitas que el obispo ha realizado a la parroquia indicó al párroco la necesidad de centrar la devoción en una Sagrada Familia dentro del nuevo templo o en hacer una imagen con la advocación de la Virgen de la Vega, ya que no existía como tal la imagen de esta última advocación. Era el sentir unánime no sólo del actual párroco sino de otros sacerdotes que anteriormente sirvieron la parroquia. Por otra parte, faltaba una mínima piedad y decoro en el cuidado y ornato de la imagen. Las cosas destinadas al culto sagrado han de ser dignas, decorosas y bellas, ya que son signos y símbolos de las realidades celestiales. Sólo a la Iglesia compete discernir qué obras están de acuerdo con la fe, la piedad y las leyes religiosas tradicionales y que han de ser consideradas aptas para el uso sagrado (Cf. Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium, n.122)».
Acerca del conflicto que esta situación ha provocado, y las protestas de un grupo de vecinos en los medios de comunicación, «la iglesia considera que las asociaciones civiles no son interlocutoras en la marcha de la vida parroquial, sobre todo cuando de la opinión pretenden mediante presión inaceptable imponer sus criterios desde un foro distinto del eclesial. Por esta razón, la Iglesia, que comparte la necesidad y utilidad de los medios de comunicación desde el punto de vista social y religioso, entiende sin embargo que deben proceder con la información debida y la ética que reclama su uso».
Por otro lado, «la Iglesia no puede aceptar, como medio de hacer valer la propia opinión sobre los asuntos de su competencia, la presión orquestada socialmente en los medios por quienes no participan en la vida de la parroquia, o lo hacen sólo de modo muy esporádico. Por todo ello, el Obispado de Almería quiere respaldar públicamente al párroco en un asunto de su competencia, manifestando que en todo momento ha obrado conforme a la norma canónica y el buen hacer pastoral que le caracteriza».
IDEAL se ha puesto de nuevo en contacto con el vicario general, Tomás Cano, quien ha asegurado «que el estado es tan pésimo de la talla que no se puede restaurar, pero se va a tratar de dignificar, y la virgen volverá cuando se termine la iglesia, para poder presentar una imagen digna. En la mentalidad del párroco siempre ha estado que la imagen vuelva pero ahora no se puede exponer públicamente. La imagen ahora está a buen recaudo en el Poniente, es posible que se pueda ver pero ahora no es conveniente, nunca hemos negado que la virgen va a volver», asegura.
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