Vecinos de La Curva de Adra piden al obispo una procesión para la Milagrosa

Vecinos de La Curva de Adra piden al obispo una procesión para la Milagrosa
  • Lejos de solucionarse la polémica en torno a la restauración de la Virgen de la vega de la barriada abderitana de La Curva y la llegada de una nueva imagen titular a la parroquia, tras las fiestas patronales el problema continúa.

Y es que ahora el debate ya no está en que si la talla que ha restaurado el Obispado es o no la misma que han estado venerando los vecinos durante 32 años en el barrio (unos dicen que no es la misma porque la que se llevaron era maciza y esta está hueca y otros que sí pero muy cambiada).

Al llegar las fiestas de la barriada, el pasado fin de semana, se hablaba entre la vecindad de cual de las dos imágenes que hay ahora en la iglesia saldría en procesión. Desde el Obispado y el párroco de la iglesia, Antonio Manzano, se tenía muy claro que sería la talla de la Virgen de la Vega, la nueva, porque la anterior, aunque siempre había salido en las procesiones, realmente es una Milagrosa. Y como tal regresó a finales del mes de abril a la parroquia.

Esta situación entre las dos imágenes está creando un verdadero malestar en muchos vecinos del barrio, e incluso existe una clara división entre quienes defienden a la anterior patrona y quien no quiere problemas y apoya la decisión eclesiástica del cambio de imagen titular.

«Hay mucha gente que tiene promesas hechas a la otra virgen y no las puede cumplir. Mi madre por ejemplo», explica una vecina, «está operada de corazón y le dieron tres meses de vida, y le hizo una manda a la virgen de siempre. Le colgó una cadena de oro como regalo, pero cuando se llevaron la imagen para restaurarla la cadena la traía la otra virgen, y no es por hacer ningún desprecio, pero mi madre quería que la llevara la otra. Se lo pedimos al cura, nos devolvió la cadena pero no nos deja ponérsela a la Milagrosa».

Los vecinos explican a IDEAL que hay otras personas en La Curva que tienen promesas hechas a la antigua virgen que no pueden cumplir. «Hay casos de cáncer por ejemplo, y algunos prometimos salir descalzos en su procesión, pero si no nos dejan sacar a nuestra virgen no podremos cumplir la promesa», explican, afectados. Por eso, el día de la procesión, un nutrido grupo de vecinos no quiso salir y se quedó en el templo junto a la imagen antigua, «pero nos apagaron la luz y no volvieron a encenderla hasta que regresó la procesión, nos parece una falta de respeto», explican los vecinos.

Una vez asumido que la titular de la iglesia debe ser Nuestra Señora de La Curva, la imagen nueva, un grupo de vecinos, como los miembros de la Asociación Virgen de La Curva, solicitó al párroco que ya que la otra imagen era una Milagrosa, pudiera celebrarse una procesión en su día, a finales de noviembre. «El párroco nos emplazó al Obispado, y le pedimos permiso al obispo y al vicario general para celebrar el día de la Virgen Milagrosa y que volviera a recorrer las calles de su barrio. Pero nos contestaron que las asociaciones civiles no tienen competencia para organizar actos religiosos».

En una carta, el provicario general explica a la asociación que la parroquia de La Curva «ha sido puesta bajo la advocación de Nuestra Señora de la Vega y en honor a ella se celebra su fiesta. Pero eso no impide que según el calendario litúrgico se celebre la memoria de la Virgen de la Milagrosa participando devotamente en la santa misa». Pero no autorizan la procesión.

Los vecinos acudieron al arzobispo de Sevilla, Juan J. Asenjo, quien les respondió que las competencias eran del Obispado de Almería. «Pero iremos donde sea para poder sacar a nuestra virgen en procesión. Si hay que ir a Roma, iremos a Roma», apuntan.