ADra tiene miedo a una nueva riada como la del 73
El 19 de octubre de 1973 la población de Adra se llevó un gran susto con la riada que provocó numerosos daños materiales y que despertó a la vecindad con gritos de sus paisanos que advertían: '¡Viene el río!'
Laura Montalvo
Viernes, 6 de mayo 2016, 10:27
La semana pasada se cumplieron 39 años de esa tragedia, un suceso que se debió a la 'gota fría', por la que el temporal descargó ... en la cuenca del río Adra más de 206 litros por metro cuadrado, más de la mitad de las lluvias que se registran de media anual.
El río alcanzó un caudal de 1.200 metros cúbicos por segundo y rompió en la mañana del 19 de octubre los muros de defensa construidos para el desvío de su curso bajo. Las aguas tras arrasar la vega de La Habana y todos los pagos situados entre la barriada del Puente del Río y Adra se dirigieron a la localidad. El nivel del agua alcanzó en algunos lugares de la Calle Natalio Rivas más de dos metros. Durante horas fue imposible transitar por un pueblo donde el agua arrastraba coches, latas de la fábrica de melva, piedras...
39 años después de aquello se sigue recordando que la frase más escuchada era que «el río sacó sus escrituras». Así, varios mayores de Adra cuentan a IDEAL que el río Adra «recuperó sus escrituras de propiedad y se desbordó inundando el pueblo, destruyendo casas y cultivos».
Y eso es lo que no quieren que se repita.
Urgencia y compromiso
Por ello, desde hace unos siete años se lleva pidiendo en Adra la limpieza del río, «que está desbordado de cañaveral y taponado, es un grave peligro para el pueblo. De hecho este verano estuvimos a punto de vivir una desgracia con un incendio», explica el alcalde, Enrique Hernando, quien ha mantenido un encuentro con el delegado territorial de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, José Manuel Ortiz.
De manera urgente, Hernando le planteó al delegado «que nos limpiaran unos 200 metros de caña justo donde están las viviendas de Puente del Río, porque el año pasado hubo un incendio que gracias a que cambió el viento no llegó a prender unos pinos que había junto a las casas. La caña tiene aire en su interior y cuando hace calor revienta y dispara, lo que hace que el fuego se avive, y estuvimos a punto de tener una desgracia. Hay un compromiso de la delegación de venir a verlo y limpiar esa zona. Nos ha dicho el delegado que no era consciente de que el río estuviera tan mal».
El regidor se ha reunido recientemente con el delegado, «quería que lo conociera personalmente y le hemos entregado un dossier sobre la situación del río, nos dijo que no sabía que estaba tan mal. A todos los que han pasado por esta delegación estos años se los hemos pedido y nos reconoce que no hay nada».
Por ello, el alcalde asegura que van a llevar este tema «por la vía judicial, con una denuncia por no actuar, los servicios jurídicos estudiarán la manera, porque hace unos meses aprobamos en pleno iniciar la vía administrativa y desde la delegación no nos han contestado absolutamente nada».
Al parecer el problema para limpiar el río radica en la presencia de una especie protegida, como es el pez fartet, pero Hernando lo tiene claro: «si me dan a elegir entre un pez y los ciudadanos de Adra yo elijo a los ciudadanos, sin que con ello vaya en contra del pez. En un orden de prioridades es prioritaria la seguridad de las personas».
El alcalde explica que en la delegación de Medio Ambiente nos dijeron que se había elaborado una memoria que se había enviado a Sevilla y «no hay constancia de que se esté haciendo ningún proyecto».
La competencia en cuanto a la limpieza del río es de la administración andaluza, de hecho hace unos años los regantes iniciaron una actuación y fueron denunciados por tratar de quitar las plantas que taponaban el cauce.
En Adra el pleno, los ciudadanos a través de una recogida de firmas y la Junta Central de Usuarios del río han solicitado en varias ocasiones una actuación a la Junta de Andalucía. Pero no se actúa y además de los residuos que se arrojan a cauces y ramblas como plásticos o material de la agricultura, la cañavera es el principal problema del taponamiento del río. «En un año seco crece, más ahora con las lluvias, y está tipificada como una especie invasora. El río está cerrado» asegura el alcalde. Y desde el Ejecutivo quieren que se realicen las obras de encauzamiento, limpieza y defensa del Río Adra, en cumplimiento del Decreto 189/2002 por el que se aprobó el Plan de Prevención de avenidas e inundaciones en cauces urbanos andaluces, que clasifica las actuaciones a realizar según su nivel de riesgo. «Se consideran actuaciones prioritarias del Plan las relativas a los puntos con nivel de riesgo A», dice el plan, y se clasifica a la zona del Río Adra como A3.
Adra sigue esperando esa limpieza «integral, y además un compromiso de mantenimiento», asegura el alcalde, pero también el encauzamiento del río, una obra declarada de interés general mediante la Ley 11/2001 por el que se aprobó el Plan Hidrológico Nacional. La Junta dice que es una obra competencia del Gobierno de España.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión