La talla de Las Angustias vuelve a La Alquería (Adra) tras su restauración

La talla de Las Angustias vuelve a La Alquería (Adra) tras su restauración
  • La talla de la Virgen de las Angustias ya está de nuevo en su casa, en la parroquia de la barriada abderitana de La Alquería.

Tras cuarenta días en el taller del restaurador almeriense Jesús Latorre, -«que ha cumplido el plazo que nos dio en un primer momento y tenemos que agradecer su esfuerzo», según el párroco, Antonio J. M. Saldaña-, el domingo 16 de febrero se ofició en la parroquia una misa de bienvenida a su patrona (recibida con cohetes) con la participación de los fieles y el propio restaurador, que, tal y como hizo el mes anterior antes de comenzar el trabajo, explicó paso a paso el trabajo realizado.

La imagen de madera, recubierta de estuco es del año 1947 del escultor granadino González Mesa «y presentaba varios daños en la cruz, la peana, la virgen y el Cristo. A la Virgen le habían sustituido las lágrimas originales por una de pegamento y llevaba pestañas postizas. Se le ha cambiado la zona de la corona, se han limpiado las manos, se ha arreglado el brazo, que era articulado con un hierro y se ha quitado, se ha hecho un ensamblaje interno. Se han puesto las pestañas y las lágrimas y se ha limpiado y recuperado el color original. El Cristo estaba muy deteriorado, con grietas de dilatación de la madera y golpes y daños de humedad. Se ha arreglado y repintado y se han barnizado ambas tallas. En cuanto a la cruz, se ha matado la carcoma y pintado los remates y se ha limpiado la peana», según explicó a IDEAL el restaurador.

Lo más importante de esta actuación, a juicio de Latorre, ha sido «el conservar, proteger la imagen original. No se ha retallado nada ni se ha cambiado, se ha protegido lo original».

Antes de llegar a Adra, la talla de la virgen estuvo expuesta en Granada y allí se presentó el trabajo de restauración, ya que la Virgen se talló allí y de allí partió en su día hacia La Alquería.

La restauración ha contado con los permisos de la Diócesis de Almería, y el párroco de La Alquería está muy satisfecho con el trabajo, que se ha podido sufragar gracias a lo recaudado durante una de las fiestas organizadas por los mayordomos.

«Y tras el robo que sufrió la imagen el pasado mes de agosto, los fieles le han regalado una medalla, una corona y el corazón, y la asociación de La Alquería quiere hacerle un corazón de oro. Gracias a Dios tenemos un equipo muy bueno que trabaja mucho por esta parroquia y recibimos cuotas y ayudas de varias localidades, no sólo de La Alquería». De hecho, el siguiente reto que tiene por delante el párroco de las barriadas de Adra es «restaurar el tejado de la iglesia».

En cuanto a la llegada de la Virgen a la parroquia, explica que fue «un acto muy emotivo, aunque como la restauración estaba tan reciente no se pudo besar la imagen, que subiremos al camarín, y la sacaremos en procesión el Viernes Santo. El Viernes de Dolores abriremos el Camarín para que la gente ya sí se acerque y pueda besarla».

En el acto de bienvenida, además de fieles de Adra participó la Cofradía Sacramental de Nuestra Señora de las Angustias y el Santísimo Cristo de la Buena Muerte de El Ejido, con quien el párroco quiere «estrechar lazos», ya que ambas tienen en común su devoción la misma titular. La celebración fue presidida por el canónigo magistral Juan José Martín Campos y cantada por el 'Coro Virgen de las Angustias'.

Tras la misa tuvo lugar la firma del acta de restauración y una de las fieles, Isabel Manzano, leyó un poema dedicado a la patrona. La jornada continuó tras la misa con una merienda a base de dulces preparados por las vecinas.

La talla, en un monasterio La talla de la Virgen de Las Angustias de La Alquería no ha pasado del taller en Granada del escultor a la parroquia abderitana, sino que la casualidad quiso que quedara 'hospedada' en un monasterio.

Según se explica desde la web de la parroquia, a la espera de su definitivo regreso a La Alquería el domingo 16, la imagen fue acogida en el Real Monasterio de la Madre de Dios de las Comendadoras de Santiago de la ciudad de Granada. «Todo comenzó el sábado anterior, durante su traslado al Convento de San José de las Carmelitas Descalzas, la fuerte lluvia sorprendió a los portadores en la puerta de las Comendadoras».

La madre superiora brindó refugio a la imagen, a la que recibieron con el canto de La Salve. La superiora se puso en contacto con el párroco de La Alquería y dijo que «consideraban una gracia especial de la providencia contar en su casa con la presencia de la imagen de la Virgen de las Angustias». Y para alegría de todos, ya está de nuevo en su casa, La Alquería.

FOTO: blog  de la parroquia http://caminandoenlafe.jimdo.com/