Ana María Callejón, premio Meridiana de Andalucía

Ana María Callejón, premio Meridiana de Andalucía
  • Ha sabido bucear en todas las materias que se imparten en un instituto para lograr un hilo conductor común e inexcusable: la coeducación. A lo largo de 16 años como docente en el instituto Virgen del Mar de Adra, ha dejado de ver la igualdad de género como una utopía para afrontarla como un reto personal. Ana María Callejón recibirá el próximo 4 de marzo el premio Meridiana que concede la Junta de Andalucía por combatir desde las aulas la discriminación por razón de sexo. Una 'asignatura pendiente' en una sociedad donde ser mujer aún cuesta la vida. Trabajar la igualdad de género en su instituto es una carrera de fondo. Además de cuidar hasta el extremo el uso del lenguaje y hacer del respeto una constante, se planifica un calendario de actividades enfocado a conseguir la tan ansiada igualdad. El teatro se pone al servicio de este propósito con distintas representaciones que se suceden a lo largo del año. En un centro de 200 estudiantes donde conviven a partes iguales distintas nacionalidades y la cultura gitana está muy presente, cada ensayo resulta enriquecedor. También lo es el certamen literario que el IES Virgen del Mar organiza desde hace una década. El alumnado plasma historias, reales o ficticias, donde hombres y mujeres están obligados a relacionarse. Entre sus próximas tareas, destaca la elaboración de un cuestionario para conocer qué tiempo dedica el hombre al hogar. El instituto abderitano recopila cada año el trabajo realizado a lo largo del curso en una Semana por la Igualdad donde se suceden charlas, lecturas, juegos, sesiones de cine y obras de teatro. Alumnos, profesores, padres de alumnos y personal de administración están invitados a participar en esta 'fiesta por la igualdad'.

Una tarea común Detrás de este engranaje que el IES Virgen del Mar desarrolla con especial atención desde el año 2005, está Ana María Callejón. La docente recuerda que «es obligatorio por ley» trabajar la igualdad de género en las aulas, aunque «a algunos se les olvide». «Trabajar la igualdad de género no es esperar algo a cambio sino una postura ante la vida, una forma de afrontar el día a día, recordando siempre que no se puede bajar la guardia», reconoce. «Porque algo falla cuando mueren mujeres a manos de sus parejas, cuando hay una discriminación laboral evidente o cuando la mujer tiene que multiplicarse por cuatro es su quehacer diario», apostilla.

Después de llevar más de una década dedicada a esta labor, Callejón sentencia que erradicar la desigualdad de género es «tarea de todos» y que queda mucho trabajo por hacer. «Uno de los principales problemas de nuestros adolescentes es, además de la falta de respeto, que tienen una idea equívoca de la vida. Para algunos tener novio es fundamental y nos cuesta mucho intentar convencerles de la importancia de su formación, de que a veces el mundo no piensa como ellos y de que en la diversidad está la riqueza», reconoce Callejón. La responsable del Plan de Igualdad del Virgen del Mar también advierte de otros peligros. «De nada sirve nuestro trabajo si el alumno sale de clase y tiene un grupo de amigos que camina por otros derroteros. Es trabajo perdido», lamenta,

Trayectoria Ana María Callejón comenzó su trayectoria como docente en prácticas en un instituto de Vera. Han pasado 25 años desde entonces. Licenciada en Geografía, desembarcó en el instituto de enseñanza secundaria Virgen del Mar de Adra en 1999. Su afán por alcanzar una igualdad real entre hombres y mujeres ha sido siempre una constante. El 4 de marzo recogerá en Sevilla el reconocimiento a esta incansable labor. Aunque para Callejón este tipo de reconocimientos suponen una «responsabilidad», lo asume con alegría. «Estoy muy agradecida con la Junta, el IAM, los compañeros y compañeras que me han ayudado dentro y fuera de las aulas y especialmente con Juana María Gil, catedrática de la Universidad de Granada», ha detallado a IDEAL.