Mercado de Adra. / M. TORRES

Los puestos del Mercado de Adra suplen con ventiladores la falta de aire acondicionado

A pesar de la reciente reforma integral del edificio, los comerciantes se quejan de la caída de las ventas: «Estamos peor que nunca»

MARÍA TORRES ADRA

A pocos meses de cumplir se dos años de su reforma integral, el Mercado de Adra «está peor que nunca». Es la visión, casi unánime, de quienes están al pie del cañón cada día. A ellos, a los comerciantes, no le salen las cuentas y piden –de forma urgente- que se solventen algunas carencias del edificio para poder recuperar las ventas de otros tiempos. La ausencia de aire acondicionado, la falta de aparcamiento o la inactividad de los establecimientos hosteleros que se habilitaron –y que siguen cerrados- son algunas de las necesidades que plantean.

Los comerciantes del Mercado de Adra dicen sentirse «olvidados». A su juicio, es prioritario contar con aire acondicionado. El acristalamiento del edificio se convierte en «un horno» si no se dispone de este servicio. Comprar no resulta agradable para el cliente y, a duras penas, los comerciantes soportan con ventiladores las altas temperaturas de este verano. Según su testimonio, existe la instalación «pero las máquinas están desenchufadas». Trasladada esta queja al Ayuntamiento, solamente reciben «excusas» como respuesta.

Tampoco ayuda a revitalizar las ventas la existencia de un garaje subterráneo «oscuro y abandonado» con plazas de aparcamiento reservadas para los clientes del Mercado. Son gratuitas, pese a que en la cartelería de acceso se indique que una hora cuesta 50 céntimos. Confundidos, los clientes aparcan sobre las aceras, asumen el riesgo de ser sancionados y «compran rápido».

De poco ha servido, hasta la fecha, renovar la imagen interior y exterior del mercado abderitano, a su juicio. El proyecto reservó espacio para abrir seis puestos de restauración que funcionasen como reclamo. Pasados casi dos años, los comerciantes se preguntan por qué siguen cerrados. Existe otro espacio de grandes dimensiones que puntualmente se utiliza, pero que «también está cerrado». Tampoco están dando sus frutos los talleres y actividades programadas por el Ayuntamiento de Adra para que sirvan de reclamo a vecinos y visitantes.

Por último, critican la falta de seguridad. Desde que se reformó el Mercado de Adra, se ha registrado un par de robos. «El cristal es muy bonito, pero se rompe; no hay cámaras de seguridad y no nos dejan poner una persiana porque rompe la estética», se lamentan.

Cierres a la vista

Con todo, algunos comerciantes han tirado la toalla. El puesto de productos artesanales cerró hace unos meses y otros están sopesando hacerlo. Los más veteranos ya plantean su jubilación, sin relevo generacional a la vista, y los más jóvenes prefieren no continuar. Octubre será un mes clave. Algunos harán balance y, si no varía la situación, los gastos superan con creces los ingresos. Atrás quedan otros tiempos en los que «faltaban mano» en los puestos de carne, pescado o fruta para atender a toda la clientela que llenaba de vida el Mercado de Adra.

Soluciones

El aire acondicionado llegará al Mercado de Adra «la próxima semana». Consultado por este periódico, el Ayuntamiento asegura que la «avería» se verá solventada de forma inminente. En cuanto a los espacios reservados para la restauración, fuentes municipales afirman que «ya se ha realizado el proceso de adjudicación y está en vías de resolución para que pronto empiecen a funcionar».

En otro orden de asuntos, el consistorio abderitano no comparte la «falta de seguridad» que critican algunos comerciantes. Se han producido «dos robos en tres años» y, en consecuencia, se instalaron cierres especiales y cámaras de seguridad para evitarlos. Según las mismas fuentes, «se hace todo lo posible para que el Mercado de Adra funcione correctamente» y la comunicación con los comerciantes es «constante y fluida». En cuanto a las plazas de aparcamiento, se recuerda que existen espacios reservados para los clientes y que son gratuitas.

Consciente de las dificultades del mercado tradicional, el Ayuntamiento invirtió más de un millón de euros en la reforma integral del edificio. Además, se orquestó una campaña de promoción específica de este espacio comercial y de sus bondades y se llevan a cabo de forma regular diferentes actividades para que sirvan de reclamo. Entre ellas, talleres formativos y exhibiciones gastronómicas. Bajo esta misma premisa, el Belén Municipal cambió su ubicación habitual para instalarse en el Mercado de Adra y, así, animar las ventas en Navidad.