El sector pesquero y el delfín mular, un conflicto de intereses por resolver

El sector pesquero y el delfín mular, un conflicto de intereses por resolver

Pescadores y ecologistas piden que intervenga la administración para mitigar los daños que provoca esta especie protegida en los barcos

MARÍA TORRESADRA

La 'batalla' entre el sector pesquero y el delfín mular sigue preocupando y mucho. Ambos 'bandos' luchan por una misma fuente de alimento y el conflicto de intereses podría convertirse en una guerra sin cuartel. Cuestión de supervivencia. Pescadores y ecologistas consideran urgente que la administración intervenga para poner paz en un asunto del que depende la economía de muchas familias, pero también la conservación de una especie protegida.

Recientemente la Asociación de Naturistas del Sudeste, ANSE, ha anunciado que realizará un estudio pormenorizado del volumen de interacciones que se producen entre los delfines y la pesca, principalmente de cerco y de trasmallo. Se prestará especial atención a la Caleta de Vélez y a la costa de Adra. La elección no es casual. El objetivo es analizar los datos, compararlos con los obtenidos en el sur de Alicante y Murcia -donde los daños son menores- y buscar soluciones para lograr una 'convivencia feliz'.

No es la primera vez que se realiza un estudio con este objetivo compartido. En 2014, la Asociación de Productores Pesqueros de Adra ya elaboró un minucioso informe al respecto. Contó con la implicación de una veintena de embarcaciones abderitanas y con la colaboración de Promar, Asociación para la Defensa de la Fauna Marina. En seis meses, se contabilizó casi un centenar de interacciones entre grupos de delfines mulares y barcos de pesca. Las pérdidas registradas superaron los 370.000 euros. La rotura de las redes es el principal daño. Regresar a puerto «sin nada», el principal temor. Lejos de resultar 'simpático', para los pescadores «no es agradable encontrarse un delfín mular faenando».

Resignación

Cinco años después de aquel estudio, que cayó en agua de borrajas, los pescadores abderitanos sigue reclamando «soluciones», ayudas económicas que sirvan para mitigar los daños producidos por un animal protegido extraordinariamente inteligente. «Estamos temblando», reconoce con resignación su responsable, José Nadal.

A su juicio, es el Instituto Oceanográfico Español el encargado de realizar un estudio detallado de lo que está ocurriendo en la mar. «El estudio que la asociación presentó en 2014 ante el Ministerio de Agricultura y Pesca, que nos costó mucho tiempo y dedicación, les pareció insuficiente porque no aportábamos vídeos bajo el mar. Nosotros somos pescadores, no profesionales», ha apostillado al respecto. Nadal asegura que entonces arrancaron el compromiso de la administración para estudiar el problema de forma rigurosa y exhaustiva, pero que nada se ha hecho al respecto. «El problema se ha suavizado porque no está tan localizado, pero sigue existiendo», ha lamentado en declaraciones a IDEAL.

El delfín mular suele actuar durante el amanecer, a escasas millas de la costa y su avistamiento es relativamente habitual en la costa de Adra. Desde Promar se insiste en la necesidad de profundizar en el asunto. «El problema sigue existiendo», confirma su portavoz, Francisco Toledano. «Es imprescindible conocer con exactitud lo que ocurre para poder demostrar ante Europa que hay pérdidas por las interacciones. Después, elaborar un plan de gestión y acceder finalmente a la ayuda», ha argumentado. Toledano ha explicado que compete a la Junta de Andalucía solicitar una línea de ayudas por este motivo al Gobierno de España y este, a su vez, trasladarlo a la Unión Europea. «Sólo así podremos alcanzar soluciones reales», ha concluido.

En esta misma línea, se han manifestado desde la Universidad Politécnica de Valencia, donde también se ha analizado la problemática y se pide una intervención urgente de la administración.

Sin respuesta

El conflicto de intereses que surge entre el sector pesquero y el delfín mular es un problema generalizado en la costa andaluza. Adra fue testigo en 2015 del primer Foro Pesquero del Litoral Mediterráneo Andaluz. La convocatoria reunió a representantes de los puertos de Andalucía afectados. Una treintena de personas de Adra, Carboneras, Garruchas, Roquetas de Mar, Motril, Fuengirola, Marbella y la Caleta firmó un manifiesto para pedir «soluciones».

En este documento, plasmaron su creciente preocupación por las «incalculables pérdidas» registradas en los artes de cerco y de trasmallo, principalmente por la rotura de las redes y por la pérdida de las capturas, así como otros gastos adicionales de reparación. En este mismo manifiesto, se pidió a la administración competente que realizase un estudio pormenorizado de la situación para justificar la ayuda. Nada se ha hecho al respecto, pero el problema sigue latente.