Berja se reafirma como capital comercial de la Alpujarra a través de XXI Expo Berja

Ayuntamiento y ACEHBER, satisfechos por la respuesta recibida en la feria de muestras, tras un año en blanco provocado por la pandemia

R. I. BERJA

La de 2021 pasará a la historia por ser una edición muy especial. Después de un año y medio extraordinariamente difícil para el sector, el pequeño comercio virgitano se ha hecho grande de nuevo en Expo Berja Alpujarra. La feria de muestras por excelencia de la comarca, celebrada el pasado fin de semana, reunió a más de 40 expositores, llenó de gente y de ambiente la localidad y dejó buen sabor de boca entre sus organizadores.

En su vigesimoprimera edición, Expo Berja Alpujarra no ha decepcionado. «Después de un año en blanco, nuestro objetivo era situar a Berja otra vez en el calendario durante el puente de noviembre y que los ciudadanos tanto de Berja como de la provincia disfrutaran de un completo fin de semana y el año que viene vuelvan a repetir», reconoció Rafael Villegas, concejal de Comercio del Ayuntamiento de Berja.

Durante tres días, el Centro de Usos Múltiples se convirtió en una gran escaparate para el comercio de proximidad. Los comerciantes volvieron a reivindicar la calidad de sus productos y el trato cercano del que cada día hacen gala como señas de identidad de uno de los motores económicos de Berja. Además de abrir sus puertas a comercios de moda, belleza, electrónica, arte, juguetería, alimentación, vivienda y joyería, también hubo espacio para poner de relieve tradiciones singulares como la alfarería el tueste de garbanzos o el oficio del esparto.

Expo Berja Alpujarra volvió con fuerza uniendo comercio, gastronomía y ocio «en un contexto de casi normalidad». Durante la feria, se celebraron originales talleres, exhibiciones y degustaciones. Además, vecinos y visitantes pudieron completar la jornada a través de la Ruta de la Tapa de Berja, que tradicionalmente coincide con la feria de muestras.

Homenajes

Berja no olvida a quienes han sentado las bases del comercio virgitano y, un año más, rindió homenaje a tres comerciantes ya jubilados. En esta vigesimoprimera edición, se reconoció el trabajo, el esfuerzo y el tesón de Serafín López Montes -más conocido como Fino-, María Ibáñez López y Fernando López Moreno. Estos últimos son matrimonio y propietarios de la tienda de tejidos ubicada en la Plaza de la Constitución. «Son pieza fundamental en el tejido asociativo de nuestra ciudad en las últimas décadas. Personas que han dedicado su vida laboral a hacer mejor nuestra ciudad, en definitiva grandes profesionales en cada uno de sus sectores» señaló la presidenta de la Asociación de Comerciantes, Empresarios y Hosteleros, Fuensanta La Torre.