José Carlos Lupión, alcalde de Berja, y Domingo López, director del Centro Virgitano de Estudios Históricos. / R. I.

Berja recupera el nombre popular de una veintena de calles y plazas de su casco histórico

Utilizará códigos QR para completar las placas de cerámica instaladas gracias a una iniciativa del Centro Virgitano de Estudios Históricos

R. I. BERJA

Berja quiere recuperar el nombre popular de sus calles. A través de una iniciativa diseñada por el Centro Virgitano de Estudios Históricos, los vecinos más jóvenes podrán ubicar la antigua Plaza de Ánimas o la antigua Placetilla de la Aduana. El proyecto, que cuenta con el respaldo del Ayuntamiento, afectará a una veintena de enclaves y se completará con códigos QR para aportar más información al viandante.

Actualmente está en curso la elaboración de las placas de cerámica y no será «hasta próximas fechas» cuando se complete el listado presentado por el Centro Virgitano de Estudios Históricos. Según informó el consistorio virgitano, las placas se están elaborando de forma artesanal por el alfar 'Los Puntas', «uno de los más prestigiosos y antiguos de la provincia». «Junto a las placas se instalará un código QR para que los interesados puedan conocer la historia y visualizar fotos antiguas del lugar», puntualizaron.

Asimismo, desde el consejo sectorial del Centro Virgitano de Estudios Históricos, se matizó que el objetivo de este proyecto no es cambiar la denominación de las calles. «Queremos, desde la historia y la tradición, hacer visible a la ciudadanía y al visitante aquellos nombres que fueron los habituales hasta fechas recientes y que tienen su razón de ser en la propia realidad urbana».

Para concretar el nombre popular de las calles, se realizó un estudio previo que fue publicado en el primer número de la revista Farua, editado en el año 1998. «Este estudio es fruto de un concienzudo trabajo en el que se empleó a fondo la documentación existente en el archivo municipal», destacaron desde el centro que preside Domingo López.

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