Berja restablece el tráfico en la Plaza de la Constitución con una vía de doble sentido

El proyecto de remodelación de este espacio público, que ya no cumple las funciones de rotonda, se encuentra ejecutado «en un 80 por ciento»

M. TORRES BERJA

La Plaza de la Constitución de Berja luce hoy un aspecto renovado. El peatón gana terreno en este punto estratégico de la localidad que deja de cumplir la función de rotonda para convertirse en un punto de encuentro «más seguro, amplio y tranquilo ». El proyecto de remodelación se encuentra ejecutado «en un 80 por ciento», pero los virgitanos ya han podido disfrutar de este enclave en Semana Santa. El tráfico también se ha restablecido con una sola vía de doble sentido.

Con un presupuesto que supera el medio millón de euros, Berja afronta la última fase del proyecto con el que quiere culminar el impulso definitivo de su casco histórico. Según informó a IDEAL su alcalde, José Carlos Lupión, faltan por ultimar tanto el acerado exterior como una zona de la parte central. Asimismo, se tienen que plantar los árboles previstos en el proyecto e incorporar la señalización vial correspondiente. Detalles que estarán finalizados «en un periodo de tiempo corto», según Lupión.

Aunque cuestionada por la oposición, esta intervención sigue su curso en tiempo y forma. El regidor virgitano insistió en defender un proyecto del que ya se siente «contento y satisfecho». «El resultado ya salta a la vista. Lo que antes era una gran rotonda es ahora un espacio más funcional que permite el disfrute de vecinos y visitantes. Se gana espacio peatonal y eso, sin duda, redunda en la actividad comercial de la zona», matizó el regidor virgitano.

A su juicio, con su reforma culmina el proceso de transformación del casco antiguo de Berja, uno de los que mejor se conservan en toda la provincia. De forma previa, el Ayuntamiento mejoró de forma notable el Paseo de Cervantes, la Plaza Porticada y la Casa de la Cultura. Además, se devolvió el esplendor a la fuente que preside la Plaza de la Constitución, donde confluyen dos de sus monumentos más característicos: el Ayuntamiento y la iglesia de la Anunciación.