Alcolea recupera el esplendor de su ermita y se la brinda a la cultura

Finaliza un proceso de rehabilitación que comenzó en 1998 con la cesión del inmueble, un edificio de estilo mudéjar levantado en el siglo XVIII

MARÍA TORRES ALCOLEA

Han tenido que pasar 24 años para que el municipio de Alcolea pueda presumir de una de sus principales joyas arquitectónicas: la Ermita de San Sebastián y San Ildefonso. Levantada en el siglo XVIII, el inmueble fue adquirido por el Ayuntamiento de la localidad para dejar atrás el estado de abandono en el que se encontraba. Comenzó, entonces, un proceso de recuperación arduo y laborioso que ha finalizado con su puesta de largo como espacio histórico y cultural.

Para conocer el antes y el después de este edificio de estilo mudéjar, basta con prestar atención a la exposición que alberga. «Actualmente hay una exposición que recopila el proceso de recuperación de la ermita para que la gente sepa cuál era el estado original y cómo se ha trabajado hasta convertirla en un espacio versátil y multifuncional», explicó Rosario Carreño, directora del proyecto, historiadora y museóloga.

El primer paso, tras su cesión «por 30 años», fue afianzar la techumbre para proteger el interior. El proceso se inició en 1998, con Fernando Utrilla al frente del Ayuntamiento de Alcolea y con el apoyo de los alcoleanos, que también se movilizaron para recuperar el esplendor de su ermita. Dividido en fases, el proyecto se retomó para rehabilitar de forma integral el monumento. Posteriormente, se recuperaron las pinturas murales del interior, se adquirieron bancos de madera para el interior y se instalaron paredes móviles que permiten cambiar el uso de la sala «en función del momento». La Ermita de San Sebastián y San Ildefonso cuenta hoy con iluminación led y calefacción «radiante imperceptible» para conservar al máximo la entidad de este bien patrimonial.

Financiación

Un montaje audiovisual, de ocho minutos de duración, se proyectó sobre el altar mayor el día de la inauguración de la ermita. A la cita acudieron tanto el alcalde de la localidad, Antonio Ocaña, como la diputada de Cultura, Matilde Díaz. «En 2017 vimos la oportunidad en los fondos GDR y comenzamos a trabajar en la solicitud. Iniciamos con fondos del Ayuntamiento, pero la ayuda del GDR fue un revulsivo para impulsarnos a seguir adelante con ese proyecto que aspira a convertirse en un reclamo turístico a nivel comarcal», resumió el regidor alcoleano en el acto.

El proyecto, que ha contado con 30.000 euros de fondos autonómicos y europeos a través del Grupo de Desarrollo Rural Sierra Nevada Alpujarra Almeriense y con más de 200.000 asumidos 'a pulmón' por el propio Ayuntamiento, ha convertido este lugar en un enclave ideal para conferencias, exposiciones y otro tipo de actos culturales. Ocaña, en su intervención, agradeció a todas las personas «que han trabajado, de una u otra manera» para hacer realidad el proyecto, especialmente a Fernando Utrilla y a Rosario Carreño, «por poner el corazón» en el proyecto.

Por su parte, la diputada provincial consideró «un acierto» el proceso iniciado y se comprometió a trabajar, desde la Diputación Provincial de Almería, para su promoción: «En este caso ha sido el Ayuntamiento el que ha decidido convertir su ermita en un Espacio Histórico y Patrimonial para atraer el turismo a uno de los pueblos más bonitos de la Alpujarra. Diputación está al lado de Alcolea en todos los proyectos que emprende como casa de los 103 municipios. Desde el Servicio Provincial de Turismo vamos a realizar la promoción necesaria para que en Almería, Andalucía y España puedan conocer que Alcolea cuenta con este maravilloso centro».

La Ermita de San Sebastián y San Ildefonso de Alcolea se puede visitar de martes a sábado, en horario de mañana y de tarde. Las visitas corren a cargo de la directora del proyecto.