Instalaciones de Dulce Andarax, fundada en 1995. / R. I.

Un bocado de «felicidad» que vuelve a casa por Navidad

Las empresas que elaboran mantecados artesanales en la Alpujarra de Almería celebran el regreso de una campaña «normal», con reecuentros familiares y sin cierres perimetrales

MARÍA TORRES LAUJAR

La Alpujarra almeriense, conocida y reconocida como 'la Estepa de Almería', se prepara para vivir una Navidad «normal», con encuentros familiares, sin confinamientos y con ese inconfundible sabor que aporta a las sobremesas el mantecado de toda la vida. Ya huele a manteca, harina y azúcar en una comarca que afronta la temporada navideña con un encarecimiento generalizado en el precio del producto, pero con «buenas previsiones».

La elaboración de los mantecados tradicionales comenzó en el mes de agosto con la recopilación de la materia prima. Siempre con ingredientes «de primera calidad», el sector ha sabido conservar la receta de siempre, que ha sobrevivido al paso del tiempo gracias a pequeñas empresas que han apostado firmemente por lo tradicional.

Laujar de Andarax

Una de ellas es El Matecado de Laujar Miguel García López, el más antiguo de la comarca. Su hija María Teresa está hoy detrás de un obrador, fundado en 1951, que da trabajo a una decena de personas. «Elaboramos un dulce típico muy artesano y a una presentación muy cuidada. Todo lo hacemos con mucho mimo. La harina la tamizamos nosotros, envolvemos uno a uno cada mantecado y eso se nota en el producto final, en ese bocado que te transmite esa sensación de felicidad y serenidad. Amor, experiencia y dedicación, esta es nuestra máxima», explicala gerente de El Mantecado de Laujar Miguel García López.

Los primeros mantecados elaborados en esta campaña partieron para Barcelona, pero ya se pueden encontrar tanto en la tienda física –en el número 13 de la calle Granada de Laujar- como en los puntos de distribución habituales. La gama es amplia, pero entre los más vendidos destaca el mantecado tradicional, el polvorón y los roscos de anís y de vino. «Cada vez más, se demanda nuestro polvorón de almendra con aceite de oliva y el mantecado con sésamo», apunta esta empresaria. Según las previsiones, la producción de esta temporada oscilará entre los 80.000 y los 100.000 kilos en su obrador.

El Mantecado de Laujar Miguel García López / R. I.

En el número 0 de la carretera Laujar-Órgiva, en uno de los accesos a la localidad alpujarreña, también se elaboran mantecados artesanales . Desde 1995, se venden mantecados tradicionales, roscos de almendra y 'hojaldradas' de naranja, chocolate o cabello de ángel, entre otros productos. «Tenemos buenas perspectivas. El año pasado nos afectó mucho la covid-19, los confinamientos, los cierres perimetrales y hasta la ausencia de cestas de Navidad. Este año, sin embargo, ya estamos recibiendo pedidos», explica Germán Rodríguez, responsable de la cooperativa.

Aunque se elaboran mantecados durante todo el año, la actividad se intensifica con la llegada de la Navidad y la plantilla también. Actualmente hay siete personas trabajando para Dulce Andarax y el personal podría aumentar en las próximas semanas. La producción alcanzará los 90.000 kilos.

Fondón y Alcolea

A escasos kilómetros de Laujar, en el término municipal de Fondón, se encuentra Mantecados Camp. Especialistas en productos artesanos de pastelería y repostería, es una de las empresas más fuertes de la Alpujarra de Almería. Con 30 personas en plantilla, sus mantecados y polvorones se venden en la tienda física –en el número 30 de la avenida Cristóbal Guerrero- y on line. También hay roscos de anís, un mantecado de almendra que lleva por nombre 'dulcita' y soplillos, entre otras exquisiteces. A su gerente, Mariano Campos, le resulta complicado hacer una previsión de la producción de esta campaña de Navidad, pero augura que «irá bien».

Mantecados Camp de Fondón. / R. I.

En esta ruta por 'la Estepa de Almería', también podemos visitar el municipio de Alcolea. En esta localidad se encuentra el obrador Santa Rosa de Viterbo, una pequeña empresa que elabora mantecados artesanales durante todo el año. Su producción no supera los 3.000 kilos. Desde hace una década, ponen a la venta un dulce que se distingue de los demás por su textura. Salvo el batido de la manteca, todo es artesanal. La receta de sus mantecados y roscos de anís se rescataron «de las abuelas del pueblo». Se ubica en la calle Carretera y también merece una visita obligada.