Una persona pulsa el mando activador de una máquina expendedora de tabaco. / R. L. / EL CORREO

La estanquera de Balanegra deberá pagar 156.000 euros por recargar máquinas de tabaco sin licencia

El Tribunal Supremo anula una sentencia anterior de la Audiencia Nacional y ratifica la cuantía impuesta inicialmente a la acusada, que fue localizada con su vehículo cargado de cajas de tabaco y las llaves de once locales de su municipio

Alicia Amate
ALICIA AMATE Almería

El Tribunal Supremo (TS) ha condenado a la estanquera de Balanegra acusada de recargar máquinas de tabaco en once bares y establecimientos sin licencia a pagar más de 156.000 euros. Este auto anula una sentencia anterior de la Audiencia Nacional, que rebajaba esta cuantía en más de 66.000 euros al considerar que existía «duplicidad» en los delitos por los que se habían impuesto sanciones en un proceso Contencioso Administrativo, órgano que impuso por primera vez la sanción económica que ahora ratifica el Alto Tribunal.

Recoge el auto judicial del TS que, según consta en las resoluciones recurridas, los hechos se remontan al 4 de enero de 2013, cuando a las 21.20 horas, agentes de la Guardia Civil de El Ejido, procedieron durante un servicio preventivo de seguridad pública a dar el alto al vehículo conducido por una mujer, que iba acompañada de la hija de la procesada. Al comprobar el vehículo observaron que portaba tabaco «en distintas cajas de cartón en las que constaba el nombre de distintos establecimientos» y que llevaban también llaves de los mismos.

Preguntadas por el origen del tabaco, señaló la conductora del vehículo que la carga que portaban era para «para recargar máquinas de tabaco» en varias localidades del Poniente almeriense. Así las cosas, se personó posteriormente la condenada en dependencias oficiales de la Guardia Civil, identificándose como «propietaria» del estanco de Balanegra. Por parte de la Guardia Civil, se hace constar en el acta de aquella toma de declaraciones «la falta de colaboración por parte de madre e hija, no deseando aportar ningún tipo de datos, riéndose ante las preguntas formuladas para la confección del citado documento y mostrando una actitud desafiante».

Ante tales hechos, se imputó a la propietaria del estanco hasta cuatro delitos distintos, entre ellos, la explotación y recarga de máquinas expendedoras de tabaco con recargo «no autorizado»; el incumplimiento de la normativa al respecto o la «resistencia, negativa u obstrucción de las obligaciones» impuestas a los expendedores de tabaco.