La Hermandad del Cristo de la Luz abre la puertas de su casa por primera vez

Se han creado 'grupos devocionales' en municipios vecinos que aspiran a convertirse en hermandades filiales

MARÍA TORRES Dalías

En la plaza de Dalías, junto a la torre del reloj, la Hermandad del Cristo de la Luz ha ubicado la casa que servirá de punto de encuentro para sus más de 2.000 hermanos. Tras su adquisición en propiedad, el colectivo trabaja en la adecuación progresiva del inmueble, que consta de tres alturas. Este año se puede visitar la planta baja, que ha abierto sus puertas por primera vez para atender a los hermanos y a los peregrinos que lo deseen.

Para la junta directiva que preside Gabriel Lirola como hermano mayor de una de las agrupaciones religiosas más numerosas de la provincia, una casa hermandad «es imprescindible». Servirá también para guardar los enseres y como aval patrimonial para continuar con el proyecto de elaboración de un retablo para el Cristo de la Luz de Dalías.

Experiencia y juventud se combinan al frente de una hermandad que mima con especial cariño al peregrino. Este año se han creado los 'grupos devocionales' en los municipios vecinos. Aunque la mayoría aún está en fase de formación, la intención es que se consoliden con el paso del tiempo hasta originar hermandades filiales de la Hermandad del Santo Cristo de la Luz de Dalías. En su intento por «encauzar la devoción» hacia la venerada imagen, cuenta con el apoyo de las parroquias de cada municipio.

Por otra parte, el pasado febrero se organizó la primera Misa de Candelaria o Misa de Luz, que congregó a cientos de niños en la parroquia daliense. Además, se ha institucionalizado una misa en honor a los hermanos difuntos que tendrá lugar cada tercer domingo de noviembre. Pese a su trayectoria, la Hermandad se adapta a los tiempos y recientemente ha generado una lista de difusión por WhatsApp para informar directamente a hermanos y devotos de cuantas informaciones resultan de interés. Es también una hermandad solidaria, cercana a quienes más lo necesitan. De ahí su colaboración con el Hogar Sagrado Corazón de Ugíjar o su implicación con las personas afectadas por la erupción del volcán de La Palma y con los refugiados de guerra que huyen de la invasión de Ucrania por parte de Rusia.