Portada de los libros de apeo y repartimiento de Laujar. / a. l.

Laujar se libera de una tilde improcedente

Más de dos años de trabajo ha costado al Ayuntamiento la retirada del acento de la primera 'a' en la documentación oficial

MARÍA TORRES LAUJAR

Laujar de Andarax ha puesto los puntos sobre las íes. La localidad alpujarreña ha logrado, al fin, desprenderse de la tilde que erróneamente acentuaba su primera 'a' en los documentos oficiales. El Ayuntamiento ha tenido que bucear en su pasado para certificar que históricamente esa tilde jamás existió, además de sumergirse en una maraña de trámites administrativos que se ha prolongado en el tiempo durante más de dos años.

Nadie sabe concretar cuándo, quién y por qué Laujar de Andarax se inscribió con la primera 'a' acentuada, pero lo cierto es que el municipio arrastra desde hace años este error ortográfico en los registros oficiales del Estado, de la Junta de Andalucía y de la Diputación de Almería. Toda la documentación relativa a la localidad, salvo la que publica el propio ayuntamiento, lo contempla. Una situación que se ha prolongado en el tiempo y que ha generado cierta «confusión», tanto para la Administración y sus boletines oficiales como para los vecinos y visitantes. «El nombre de Laujar históricamente nunca ha llevado tilde y así se ha demostrado con los informes de los historiadores que completan el expediente. Su inscripción con tilde nos ha traído ciertos problemas en la señalización oficial de la Junta de Andalucía, que llegaba con tilde, en documentos oficiales y en resoluciones de subvenciones, en señalizaciones de senderos de nuestra localidad, en el centro de salud...», explica Agustín Cabrera, teniente de alcalde del consistorio laujareño.

Esta acentuación improcedente ha llevado consigo, además, una pronunciación incorrecta del nombre de la localidad en informativos de radio y televisión de cobertura nacional. «A este ayuntamiento han llegado ciertas críticas de personas que  nos pedían quitar la tilde, pero era un expediente un tanto laborioso», reconoció a IDEAL. Tanto es así que la gestión ha requerido la elaboración de informes de asociaciones del municipio y historiadores, la tramitación inicial en pleno, la comunicación al Consejo Consultivo de la Junta de Andalucía, la autorización de la Diputación Provincial de Almería y un largo etcétera.

El pasado mes de marzo se culminó el proceso con la aprobación formal en sesión plenaria. «Esperamos que no vuelva a aparecer ni en los registros oficiales ni en los boletines de las administraciones. Comienza ahora un periodo de transición en el que aún se puede volver a repetir el error, pero estaremos pendientes para que no dé lugar a más confusiones», concluyó.

Informes históricos

El historiador Valeriano Sánchez, miembro de la Academia Andaluza de la Historia, avala con su rúbrica el informe que certifica que Laujar de Andarax históricamente nunca ha llevado tilde. Según confesó a IDEAL, «fue relativamente fácil» redactarlo. El virgitano alude en su exposición de motivos, en primer lugar, a los libros de apeo y repartimiento que constan en el archivo municipal. En estos manuscritos del siglo XVI, que coinciden con la llegada de los Reyes Católicos y la expulsión de los moriscos, Laujar se escribe sin acentuación. Valeriano Sánchez también hace alusión al Catastro de los Borbones, sellado en 1752, y a los protocolos notariales del siglo XVII que se conservan en el Archivo Provincial. «Los propios historiadores que han escrito sobre Laujar -como Florentino Castañeda, Antonio Puertas, Bernardo Martín o yo mismo- tampoco han usado la tilde en sus escritos. Ni el propio Francisco Villaespesa, padre de la literatura, tampoco», argumenta el académico almeriense, que aceptó el encargo del Ayuntamiento para pedir la supresión de la tilde.

Conseguido el logro, poco a nada ha cambiado en esta localidad de 1.500 habitantes que siempre pone el 'acento' en la singularidad de su patrimonio histórico y artístico, en la belleza de sus senderos, en la excelencia de su gastronomía y en la hospitalidad de sus gentes.