Mercé y Tomatito, cómplices en el Festival Flamenco de Fondón

El cantaor y el guitarrista fueron los últimos en subir al escenario del festival fondonero. /M. Torres
El cantaor y el guitarrista fueron los últimos en subir al escenario del festival fondonero. / M. Torres

La plaza que lleva el nombre del guitarrista almeriense se queda pequeña en la vigésimo novena edición

MARÍA TORRESFONDÓN

Cae la noche en el corazón de la Alpujarra y el Festival Flamenco de Fondón levanta el telón. Dos mil almas aguardan el sonido de los primeros acordes en un municipio de Almería que apenas roza el millar de habitantes. Se hace el silencio en la plaza José Fernández Torres Tomatito. Llega el duende. Comienza el espectáculo.

Los primeros en desfilar por el escenario de esta vigésimo novena edición son José del Tomate y su gente. Son los encargados de romper el hielo en una noche mágica. Son también los más jóvenes y frescos, los que se atreven a romper con el flamenco más ortodoxo sin perder de vista la esencia. Digno sucesor de su padre, José del Tomate 'acaricia' la guitarra al ritmo del cajón, del violín y de las palmas.

Así, llega el turno de Ezequiel Benítez. Gaditano de Jerez de la Frontera, es la primera vez que le canta a Fondón y lo hace con respeto, ángel y personalidad. Acompañado a la guitarra por Paco León, sobre el escenario hace y deshace a su antojo, pero con salero. Arranca por soleá, sigue por bulerías y termina por fandangos para volver a la bulería. En pie, canta y cuenta lo que piensa y siente hasta conseguir el merecido aplauso del público. A pesar de no haber alcanzado aún los 40, su sello personal en el mundo del flamenco es ya inconfundible.

Poco antes de la medianoche, Mercé y Tomatito vuelven a verse las caras en el Festival Flamenco de Fondón. Son un clásico en esta cita y ejercen de maestros de ceremonias. El cantaor y el guitarrista atesoran una complicidad que deslumbra y emociona en cada palo a quienes tienen el privilegio de disfrutar de su arte en primera persona. Mercé, antes de comenzar, pide un cariñoso aplauso para José Antonio Alemán, el 'alma' de un festival con 29 años de trayectoria. Y, a continuación, suenan las alegrías, las bulerías y las seguiriyas. José del Tomate y su grupo son invitados a subir al escenario para arropar al toque a dos artistas con mayúsculas. «El flamenco es nuestra marca España. Eso no lo debemos olvidar nunca», apunta Mercé entre tanto.

Terminado el espectáculo, quizá para compensar la actuación del año pasado y que a muchos supo a poco, cantaor y guitarrista regresan de nuevo al escenario para complacer a su publico y regalar temas tan conocidos y reconocidos como Aire. Ahora sí, pasada la medianoche, llega el momento de bajar el telón de la vigésimo novena edición del Festival Flamenco de Fondón.

Aniversario

«El Festival Flamenco es Fondón y Fondón es el Festival Flamenco». Así resume Valentín Martín, alcalde de la localidad, la importancia de esta cita. El regidor fondonero, que ejerce por primera vez de anfitrión, reconoce que el espectáculo «es nuestra mejor carta de presentación». El de 2020 será un festival singular. «Buscaremos la fórmula para celebrar los 30 años de una manera especial», avanza a IDEAL su organizador, José Antonio Alemán. Cuenta, «desde ya», con el compromiso de la Diputación de Almería y del Ayuntamiento de Fondón. «El año que viene se hará un esfuerzo, ya no sólo en promoción, sino que también se estudia hacer un recopilatorio de estos 30 años de actuaciones, que se sume a la conferencia previa y se prolongue todo el fin de semana», garantiza el diputado de Cultura, Manuel Guzmán.

Entre otras personalidades políticas, a Fondón acudió en la noche del pasado lunes Marta Bosquet, presidenta del Parlamento de Andalucía. No es la primera vez que lo hace: «Mi padre era de Fondón y llevo viniendo a este festival mucho tiempo. Además tuve el honor de presentarlo en 2017». Un festival «recomendable, con calidad y tradición», a juicio de la almeriense, que late más allá del corazón de la Alpujarra de Almería.