«Multitudinaria» peregrinación a Dalías tras dos años de restricciones por la covid-19

«El Cristo de la Luz es faro y guía de las comarcas del Poniente y la Alpujarra»

MARÍA TORRES Dalías

Caminan por tierras extrañas en busca de la Luz de su Cristo. Lo hacen a pie, algunos con ellos descalzos, la mayoría en compañía y la minoría en solitario. Son los peregrinos que, desde finales de agosto, regresan a Dalías para reencontrarse de nuevo con la venerada imagen. Este año lo están viviendo, además, sin restricciones que mitiguen los contagios por covid-19 y, quizá por ello, la peregrinación de este 2022 esté resultando «multitudinaria».

Son miles las personas que, especialmente a primera hora de la mañana y a media tarde, inician su particular peregrinaje hasta Dalías. Este año, como principal novedad, la Hermandad del Cristo de la Luz de Dalías ha creado 'grupos devocionales' con las parroquias de las localidades vecinas para coordinar la marcha a pie. Esta es, además de una manera más segura de recorrer los caminos que llevan al santuario, una forma de fortalecer el hermanamiento que supone ser devoto del Cristo de la Luz de Dalías. Llegan desde Berja, Adra, Roquetas de Mar, Balerma y El Parador, entre otros lugares de origen.

«El Cristo de la Luz es faro y guía de la comarca del Poniente y de la Alpujarra. Son innumerables los peregrinos que acuden a reencontrase con el Cristo de la Luz cada mes de septiembre», describe Gabriel Lirola, hermano mayor de la Hermandad del Cristo de la Luz. «Afortunadamente todos los organismos se han dado cuenta de la trascendencia de la peregrinación y se han volcado con las medidas de seguridad. Desde esta hermandad, estamos muy agradecidos», apunta al respecto el máximo responsable de la hermandad.

Los peregrinos suelen transitar por la calzada de la carretera nacional que conduce a Dalías o, en su lugar, por senderos alternativos que aportan más seguridad al peatón. Hoy, día grande del Cristo de la Luz, la llegada de devotos se acentúa de forma notable. Al llegar a la iglesia Santa María de Ambrox, nombrada recientemente santuario, son atendidos en el punto de acogida que la hermandad mantiene abierto en el interior del templo desde el pasado 3 de septiembre. Aquí pueden recibir la correspondiente acreditación que confirmar su peregrinaje, resolver dudas sobre la actividad religiosa o adquirir algún recuerdo del Cristo de la Luz.

La sed y el cansancio se disipan en un segundo, lo que tarda la mirada en divisar -imponente- la imagen del Cristo de la Luz de Dalías. A Él se encomiendan un año más, para que les cuide y le proteja. Cada manda, cada promesa y cada cohete es una oración y un canto de alabanza.