La Oficina Municipal de Fondón recibe a la primera estudiante en prácticas

Una joven de Almería elige el pueblo de sus abuelos para completar su formación como guía turística: «Me advirtieron que me aburriría»

MARÍA TORRES FONDÓN

Tiene 28 años, es de Almería y ha elegido Fondón para desarrollar sus prácticas como guía turística. «Me advirtieron que me aburriría, pero es la mejor decisión que he podido tomar», responde. Mientras el resto de sus compañeros de ciclo eligieron la capital, ella sugirió poder realizarlas en la Oficina Municipal de Turismo del pueblo de sus abuelos. Vinculada a esta localidad desde pequeña, hoy es la encargada de mostrar al visitante el singular encanto del corazón de la Alpujarra.

Su nombre es Aránzazu Belmonte y es la primera estudiante en prácticas que llega a la Casa de las Godoyas de Fondón. Ella misma lo planteó en el Ayuntamiento y en el instituto Almeraya, donde ha cursado el Ciclo Superior de Guía, Información y Asistencia Turística. Aunque se considera «medio fondonera», se crió en Almería capital. «Los recursos turísticos de Almería ya los tenía muy vistos. Mis padres han tenido un bar desde siempre y yo orientaba a los turistas para que visitasen la catedral o la Alcazaba», explica para justificar su decisión. «Sin embargo, a la Alpujarra no se le reconoce el valor que tiene. Solemos derivar a los turistas a las playas del Levante o al Poniente y se nos olvida que en esta comarca hay joyas que explotar que pueden ayudar a que la economía crezca», añade.

Aránzazu recibe cada día a los turistas que llegan a Fondón. La mayoría son senderistas o forman parte de viajes organizados por el Imserso. Durante los fines de semana, el volumen aumenta y el goteo de visitantes es continuo. «La media de edad es de 50 años. A los más mayores les enseño maquinaria antigua que tenemos expuesta en la Casa de las Godoyas y ellos me cuentan anécdotas que recuerdan de su infancia y que compartieron con sus madres o sus abuelas. Yo les aporto a ellos, pero ellos también a mí», reflexiona. «También nos visitan personas del resto de Almería y de otras regiones como Logroño, Cantabria, Cádiz y Cataluña. Son muchos los catalanes que tienen antepasados en Fondón», apunta. Su trabajo le apasiona y así lo demuestra cada día.

Abierto de martes a domingo

Gracias a sus prácticas formativas, la Oficina Municipal de Turismo de Fondón puede abrir todos los días, salvo los lunes. «Antes sólo abríamos sábados y domingos y, gracias a su incorporación, seis días a la semana y en un horario más amplio», confirma Joaquín Gaona, responsable de la Oficina de Turismo. Rehabilitada hace un cuarto de siglo, la Casa de las Godoyas ofrece al visitante distintas exposiciones. Algunas son permanentes y otras temporales, pero añaden atractivo turístico al municipio en cualquier caso. Actualmente se puede disfrutar de una muestra sobre piedra seca de Juan Antonio Muñoz. También se recrea un aula antigua y se recopilan herramientas cotidianas «de toda la vida» que han sobrevivido al paso del tiempo. Construida en el siglo XVIII, la Casa de las Godoyas de Fondón es visita obligada.

La formación de Aránzazu en Fondón comenzó a mediados del mes de marzo y llegará a su fin el 18 de junio: «Si pudiera seguir trabajando aquí, sería un placer. Me encanta el pueblo y en el Ayuntamiento me tratan fenomenal». Durante estos meses, reside en la casa de sus abuelos y, pese a su juventud, no le importaría hacer de Fondón su hogar definitivo: «Fondón me aporta tranquilidad. No tiene el estrés de la ciudad. Aquí puedo dedicar mi tiempo a leer, a pintar y hacer más vida en la naturaleza».

Prácticas en pueblos

Aránzazu Belmonte ha encontrado en Fondón la motivación que necesita como guía turística y Fondón ha encontrado en ella una manera de ampliar la atención que presta al visitante. Una retroalimentación poco habitual debido al escaso número de estudiantes que se decantan por completar su formación en pueblos y también por los escasos recursos que los pueblos pueden ofrecer al estudiante para posicionarse como una opción más. Ayuntamientos como el de Laujar de Andarax han contactado con la Universidad de Almería para poder recibir estudiantes en prácticas a través de programas específicos para zonas rurales. En localidades con escaso personal municipal, serían recibidos con los brazos abiertos.