Adrián Rodríguez, gerente de Romar, en una imagen de archivo. / M. TORRES

«El primer retén de bomberos llegó sin agua y sin una triste cizalla para abrir la puerta»

Tras perderlo «todo» en el incendio, la empresa gestiona el alquiler de material para poder «salvar la Navidad» en los municipios afectados

MARÍA TORRES FONDÓN

El incendio ocurrido el pasado sábado en el paraje Benzuaique, en el término municipal de Fondón, ha calcinado la decoración de Navidad de medio centenar de localidades y, a su vez, la trayectoria de una de las empresas más importantes de la comarca: Montajes Romar. Las pérdidas alcanzan los 600.000 euros de inversión, según una primera valoración de daños. Su gerente, Adrián Rodríguez, atiende a IDEAL entre la desolación, la impotencia y la necesidad imperiosa de llenar de luz y color las calles de media provincia a escasas semanas de las fiestas.

–¿Qué ocurrió?

–Al parecer, el fuego se pudo deber al cargador de la batería de un taladro que dejamos cargando para trabajar al día siguiente, pero hoy (ayer) la policía científica determinó que no era así. El sábado pasado volvíamos de instalar la iluminación de Navidad del hospital Torrecárdenas de Almería, llegamos a la nave sobre las 15.30h y nos fuimos a almorzar. Una hora después, mi hijo pasó por allí y el primer aviso de humo lo dio un vecino que se dirigía al cementerio a las 17.20h e inmediatamente regresamos a la nave.

–¿Cómo fueron esos primeros momentos?

–Mis hijos y yo intentamos apagarlo y estuvimos a punto de conseguirlo. Usamos seis extintores, pero no pudimos. No teníamos agua. A la nave llega agua a veces sí y otras no. El primer retén de bomberos, el de Canjáyar, llegó 45 o 50 minutos después sin agua. Al parecer volvían de actuar en el incendio de una vivienda en la zona, pero no llevaban ni una triste cizalla para abrir la puerta. Mi hijo lo tuvo que hacer usando una radial. Un vecino que tenemos a 300 metros le suministró el agua a los bomberos. Luego llegaron dos camiones más del Infoca y Bomberos del Poniente desde El Ejido.

–Se emplearon ocho horas en extinguir el fuego. ¿Cuándo se dio por controlado?

–Cuando se quemó todo. Fue imposible pararlo antes. No ha quedado nada.

–¿Qué ha perdido?

–Todo. Más de 20 años de trabajo hechos humo, en un rato. Se quemó todo el material que teníamos almacenado en una nave y en dos contenedores marítimos. Había alrededor de 1.500 piezas de decoración navideña y de fiestas, arcos, farolas, escudos de metacrilato de los municipios para los que trabajamos, maquinaria para la instalación y mantenimiento, toldos de sombraje... Son tantas cosas...que no puedo ni concretarlas.

–¿Cuáles son sus prioridades dos días después del incendio?

– Vamos a cumplir con todos nuestros clientes. No será la iluminación que ellos eligieron, pero mi prioridad es salvar la Navidad. A estas alturas, ya no hay margen para adquirir nuevo material, pero hemos contactado con empresas de Jaén, Málaga y Puente Genil para alquilar lo que a ellos les sobre. Le quiero pedir disculpas a los ayuntamientos. No es nuestra culpa, ha sido un accidente, pero ellos son los afectados. Esperamos poder recompensarlo en años venideros.

–¿Cuáles son los municipios más afectados?

– Fondón, Fuente Victoria, Sorbas, Tabernas, Benahadux, Rioja y Macael. También hay municipios de la Alpujarra de Granada como Almegíjar o Torvizcón, que esperan nuestra iluminación. En Guadix, Albox, Vera o Huércal Overa la iluminación se instaló antes del incendio.

–¿Y ahora qué?

–No sabemos qué vamos a hacer. Desde marzo, estamos a la espera de recibir un permiso de obras para construir una nueva nave porque, a pesar de la pandemia, las cosas han ido bien. Hemos pasado de 5 a 15 empleados y hemos aumentado vehículos también. La idea era mantenerlos, pero ahora no sé.

El Consorcio defiende la actuación

Desde el Consorcio de Bomberos del Poniente Almeriense, se desmiente rotundamente que el retén de bomberos de Canjáyar llegase sin agua. Sí se reconoce que se llegó «con menos de 2.000 litros» porque regresaba de actuar en el incendio de una vivienda cercana. Por este motivo y ante un fuego «mastodóntico» provocado por material inflamable, se avisó de inmediato al parque de El Ejido, que desplazó dos nodrizas hasta el lugar. Nueve bomberos del consorcio trabajaron durante ocho horas en la extinción del fuego. Se desmiente también que los efectivos no llevaran cizallas para actuar. No obstante, se ha solicitado un informe.