Vuelve el 'espíritu casinero' a los bailes de sociedad del Casino de Dalías

MARÍA TORRES Dalías

Cumplir 16 años marca un punto de inflexión en la vida de todo daliense. Es la edad mínima que se exige para poder acceder a la terraza del Casino y poder vivir, en primera persona, sus bailes de sociedad. Imprescindible en las fiestas en honor al Santo Cristo de la Luz, además, es vestir de etiqueta. Edad máxima no existe, afortunadamente, y es habitual ver bailar a tres generaciones al son de los mismos acordes.

Tras dos años de obligado paréntesis, el Casino de Dalías se volvió a contagiar del 'espíritu casinero' que lo invade cada mes de septiembre. Había ganas de volver a brindar, en familia o entre amigos, y se han agotado las entradas para la cena. Se calcula que hasta 1.200 comensales se sentarán a la mesa en el Casino de Dalías a lo largo de estas fiestas. Los bailes de sociedad comenzaron el pasado jueves y terminarán esta noche, de madrugada, degustando huevos con patatas, como manda la tradición. Conocidas y reconocidas son las orquestas elegidas para la ocasión así como otros detalles que marcan la diferencia. La decoración nunca es casual. Este año, como novedad, no hay farolillos. En su lugar, hay cientos de luces led que aportan a la terraza una luz cálida, acogedora y elegante.

Para que todo guarde una sintonía, se impone vestir de cóctel a ellas y de traje con corbata a ellos. Nada de «leggins ni chaquetas vaqueras» y se ruega no fumar ni comer en la pista de baile. Cumplidos todos los requisitos, ya sólo queda disfrutar de una noche mágica.