Clásicos Populares (LII): La Carrera de Adra

«Es y seguirá siendo nuestra Calle Mayor, nuestro paseo principal y la vía que recoge la vida diaria y el bullicio matutino de los niños que acuden a los colegios cercanos»

PACO CUENCA ADRA

No cabe duda de que para un abderitano hablar de La Carrera es hablar de la calle más importante de Adra. Es la arteria principal que ha vertebrado la vida de nuestra localidad a lo largo de gran parte de nuestra historia moderna. Como todos sabemos su nombre actual es el de Natalio Rivas, pero no ha sido así siempre.

«Natalio Rivas Santiago influyó de forma decisiva para que Adra contara con el puerto del que gozamos en nuestros días. Su construcción se inicio en 1911 y por ello el alcalde de Adra en aquellos años, Francisco Soler Martínez, propuso nombrar a Natalio Rivas hijo adoptivo de nuestra localidad y se decide cambiar el nombre de Carrera de la Playa por el de Carrera de Natalio Rivas. Asimismo Francisco Soler solicita con éxito la mediación a Natalio Rivas para que el estado adoquine los 614 metros de la Carrera, uno de los pocos tramos de la Nacional 340 que entonces quedaban sin asfaltar. El ayuntamiento por su parte se comprometió a costear los gastos de la construcción de las aceras. Francisco Soler encabezó la comisión para recibir durante las fiestas de septiembre de 1911 a Natalio Rivas y nombrarlo hijo adoptivo de Adra, acordándose una serie de festejos así como engalanar el pueblo con seis arcos conmemorativos. El más espectacular de éstos era el formado por cuatro columnas de barras de plomo, extendiéndose una alfombra de barras de plomo de 300 metros de longitud. Se celebró asimismo una corrida de toros, se le entregó un álbum y un banquete homenaje en el Círculo Mercantil, con la participación de 200 personas».

La información anterior la he podido obtener de la página Adracultural de mi amigo Antonio López Romero.

Pero la carrera de Natalio Rivas ha seguido conociéndose por todos con la simplificación de La Carrera. Desde el principio en el cruce con el Paseo de los Tristes hasta el final, llegando a la zona portuaria, son muchos los establecimientos que a lo largo de tantos años han abierto y cerrado sus puertas en los locales de esta vía señera incomparable. Por nombrar algunos de los ya desaparecidos, destacaré aún a riesgo de olvidar muchos otros, el bar Trajines, la bodega de Ramón Pérez, Raisa, la panadería de los hermanos Salinas, la pensión Oriente, el bar Puerta del mar (los Pacos), la Granja, Esteban Martínez, zapatería Castilla, prácticamente todas las farmacias del pueblo, el bar Alfonso, el bar Manolo, el casino de invierno, pensión La Marina, el hostal Soleil, hotel Delfín, el estanco de Felisa, Evaristo, Bayo, papelería Agustín, el taller de Carpintero, el cine Capitol, Egasa y Espín, droguería Barranco, Spar, Barú, El maño, el taller de Garbín, zapatería Jorge, los Jardincillos, deportes Parris, la pastelería San Isidro y la de Margarita, el quiosco del conde, los quioscos de la Puerta del Mar, Galerías Sol, Aurora, la escuela de formación profesional, panadería de Paco Sánchez, Casa Ramón, tejidos Lorenzo Fernández, heladería el valenciano, Galerías Carrera, electrodomésticos Arturo Oliva, diversas peluquerías, casi todas las entidades bancarias, Maryte, La campana, muebles Rivera, Oliver, Luis López, la pensión del 'ahorcao', los locales de juegos recreativos, etcétera.

No se puede concebir a nuestro pueblo sin todas las actividades que se desarrollan a lo largo de La carrera. Los desfiles de carrozas en la feria, las procesiones de Semana Santa (sin duda alguna es nuestra carrera oficial), los desfiles de carnaval y cualquier evento que pretenda tener repercusión debe pasar obligatoriamente por la carrera de Natalio Rivas. Incluso ha sido usado su nombre para distinguir un tipo de gente y clase social de nuestro pueblo.

A lo largo de los años, ha perdido notoriedad en algún sector pero la ha recuperado en otros. Es cierto, que la hostelería y el ocio se han desplazado a la zona portuaria y del paseo marítimo, que antes estaba más olvidada y posee el encanto de la cercanía del mar, pero no es menos cierto que las entidades bancarias, las farmacias y los comercios de moda y confección siguen teniendo predominio en Natalio Rivas. Además se ha sumado la riqueza histórica con la recuperación de parte de las murallas, aunque han desaparecido las fuentes de la Puerta del Mar y de los jardines de Heredia, que tenían un gran encanto.

Son icónicas las imágenes de La Carrera tras la riada de 1973 y que asolaron nuestra localidad. El tráfico en La Carrera ha tenido distintas etapas a lo largo de su historia, desde tener doble sentido cuando había menos tráfico y las aceras eran más estrechas, hasta nuestros días en que solamente se circula en un sentido en dirección a Málaga.

Sin duda alguna, La Carrera de Natalio Rivas seguirá siendo nuestra Calle Mayor, nuestro paseo principal, y la vía que recoge la vida diaria y el bullicio matutino de los niños que acuden a los centros educativos cercanos y de los mayores realizando sus compras y gestiones en los comercios y oficinas cercanas.

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