Clásicos populares (XVIII): El Pulpo Seco

Clásicos populares (XVIII): El Pulpo Seco

Paco Cuenca, colaborador de IDEAL ADRA&ALPUJARRA, dedica uno de sus artículos a un producto muy abderitano

FRANCISCO CUENCAADRA

Desde tiempos ancestrales Adra tiene una cultura y tradiciones ligadas al mar. No hay más que bucear en la historia y conocer las factorías de salazones que en la antigua Abdera proporcionaban el garum y otros productos a la sociedad romana.

En nuestras costas siempre hemos sabido aprovechar los mejores productos y elaborarlos de una manera muy particular. De todos esos productos, sin duda uno de los más reconocidos y típicos de nuestro municipio es el pulpo seco.

Durante varias décadas del siglo XX en el mítico bar «La isla», hoy convertido en una churrería y cafetería de éxito, los abderitanos pudimos disfrutar del pulpo en sus más distintas versiones, pero el pulpo seco era su elaboración estrella. El pulpo seco se servía también en muchos otros negocios relacionados con la gente de la mar, y por supuesto muchos de nuestros marineros lo preparaban para consumo propio, pero al bar «La isla», recuerdo que venía gente de todas partes.

El encarecimiento del producto, su escasez, y el precio que tenían que pagar los clientes hizo que durante muchos años fuera difícil encontrarlo en los negocios de hostelería. Pero afortunadamente, hemos sabido poner en valor la calidad de nuestro producto y hemos conseguido que se pague como producto gourmet que es lo que se merece. A día de hoy es fácil encontrar establecimientos que ofrezcan a sus clientes pulpo seco en sus cartas.

No cabe duda, que las empresas que se dedican a su producción tienen gran parte de culpa del éxito que tiene nuestro pulpo seco. Se me vienen a la cabeza, La abderitana de la familia Casas, y Mare Siccus que con Eusebio a la cabeza está sabiendo innovar y ha representado a Adra en los premios Gourmets de Madrid obteniendo varios reconocimientos con su polvo de pulpo seco y otras elaboraciones punteras en la investigación gastronómica.

Desde las instituciones deben apoyar todas estas iniciativas que ponen en valor nuestra tradición, nuestros productos, y crean riqueza para nuestra localidad. En su momento se intentó crear la denominación de calidad «PULPO SECO DE ADRA», pero desde hace tiempo no se ha oído nada más sobre el asunto. No debe quedar olvidado el proyecto dentro de un cajón. Ahora que la consejera de Pesca de la Junta de Andalucía es paisana nuestra debería impulsar este proyecto y hacerlo realidad.

Se deberían hacer campañas publicitarias para darlo a conocer. Muchas personas no lo conocen. Por desgracia para ellos, no han probado nunca este delicioso manjar que es nuestro pulpo seco. A modo de anécdota, me contaban que uno empresarios gallegos en el salón del gourmet de Madrid, cuando probaron el pulpo seco de Adra, comentaron que por favor no lo hicieran público, pero que nunca habían degustado nada igual. No podían reconocerlo para no dejar en mal lugar los productos gallegos pero los dejó impresionados.

El hecho de que ya se pueda encontrar en muchos establecimientos y también en varios supermercados hace que al aumentar las ventas el producto pueda ser más asequible y se pueda encontrar al alcance de muchos bolsillos. Parece que fue ayer cuando pasabas por el bar «La isla», y te embriagaba el olorcillo de las patas de pulpo haciéndose. Es algo que el paso del tiempo no podrá borrar nunca. Son recuerdos de infancia que permanecen en mi pituitaria. El crujir de las partes más finas de las patas y la textura de las partes más anchas con ese sudar característico cuando se hace en el horno. Que rico está el PULPO SECO DE ADRA.