Berja no quiere conversaciones con una Balanegra independiente
María Torres
Casi tres meses después de que la Junta de Andalucía aprobase la segregación de Balanegra de su ayuntamiento matriz, Berja, los problemas entre ambas localidades se acentúan. El Consistorio virgitano se niega a entablar conversaciones con la alcaldesa balanegrense, Nuria Rodríguez, a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía se pronuncie sobre el recurso presentado para frenar la independencia de este núcleo costero de 2.500 habitantes. El plazo marcado para asumir las funciones que competen a un municipio independiente concluye el 19 de septiembre. Sin embargo, aún quedan hilos que hilvanar. «Ya hemos sentado las bases de los servicios que no prestábamos hasta la fecha como el servicio de socorrismo en las playas, el mantenimiento de los colegios o la concesión de licencias de obras, pero aún quedan asuntos pendientes que dirimir con el Ayuntamiento de Berja relativos a la deuda y al personal», ha informado a IDEAL la alcaldesa de Balanegra. La presidenta de la comisión gestora que gobierna en el municipio 103 de la provincia de Almería se ha mostrado muy crítica con la actitud que mantiene el equipo de gobierno de Antonio Torres, alcalde de Berja, del que formó parte en la anterior legislatura como concejala de Hacienda. «El Gobierno de España, la Junta de Andalucía y la Diputación de Almería nos reconocen ya como municipio independiente, con independencia del recurso. El Ayuntamiento de Berja es la única administración que no ha acatado el decreto», denuncia. De hecho, tampoco recibe la documentación que solicita para concluir el proceso de transición. «Pese a las trabas, yo sigo gestionando Balanegra porque los vecinos no se pueden ver perjudicados por la inactividad del Ayuntamiento de Berja», apostilla Rodríguez al tiempo que advierte: «Y si no responde, acudiré a los tribunales».